Mi foto
Nació en Francisco I. Madero, Dgo. El peor de los pecados es su primer libro de cuentos.Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo Cultural “Armando Fuentes Aguirre” en los años 2000 y 2015 y el Premio Estatal de Periodismo de Coahuila, 2016 y 2017. Escribe cuento y ensayo. Es colaboradora regular del periódico El Siglo de Torreón. Su entrevista con Elena Poniatowska fue traducida al griego y publicada en la revista Koralli de Atenas. Ha publicado en diversas revistas nacionales y libros colectivos. Perteneció al taller literario de Saúl Rosales; es médica egresada de la Facultad de Medicina de Torreón, UA de C. y estudió la Maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm en la Ciudad de México.

domingo, 10 de junio de 2012

LAS LAGUNERAS OPINAN


Leí el siguiente texto en la presentación del libro Las laguneras opinan. Fue el 16 de mayo en las instalaciones de El Siglo de Torreón. Una versión más chaparra se publicó el sábado pasado en la revista Siglo Nuevo
Celebro la decisión del Lic. Antonio González-Karg de reconocer el trabajo de la Sra. Alicia Gómez de Villarreal y él de seis laguneras que durante 12 años expusieron, en las páginas editoriales de El Siglo de Torreón, sus visiones sobre la vida y sus formas de confrontarla. También agradezco que me haya involucrado en la compilación de los artículos para conformar el libro Las laguneras opinan.
            Las mujeres estamos viviendo, más que nunca, una etapa de aprendizaje, pero sobre todo, de reconciliación con nosotras mismas. Pues hacía tiempo que nos veníamos acostumbrando a oír sentencias desagradables, especialmente sobre mujeres que lograban cierto estatus laboral. Recuerdo que hace más de 30 años se escuchaban voces que aseguraban que la primera mujer Secretaría de Gobierno de México lo era porque compartía sus alegrías corporales con José López Portillo presidente de la república de ese tiempo. Así que no fue relevante que la Dra. Rosa Luz Alegría, Secretaría de Turismo, fuera una brillante científica y que contara con títulos de maestría y  doctorado en física por la UNAM, un doctorado del Instituto Francés del Petróleo de París y que publicara un libro de Física. Nadie recuerda eso. En cambio, su imagen de Secretaria de Estado hizo que se considerara que ostentar ciertas gracias femeninas era suficiente para obtener un buen empleo; juzgamos la fracción por el entero, sin tomar en cuenta que no existe atributo físico, por portentoso que éste sea, que sostenga de manera satisfactoria, la dirección de una empresa, presidencia, gubernatura o cátedra. De tal forma, que lo más valioso que podemos tener las mujeres es el cultivo de la inteligencia; el único recurso que puede salvarnos de una mirada estrecha.
            Y precisamente cultivar la inteligencia y resaltar el valor de la mujer es lo que han hecho Ma. Isabel Cobo, María Asunción del Río, Lucrecia Martínez, Rosario Ramos, Laura Orellana y Mussy Urow; a través de la publicación de 620 artículos mostraron su sensibilidad, conocimientos, reflexiones y la solidaridad con su entorno.
En la lectura de los textos de la abogada Ma. Isabel Cobo, orgullosa de su trabajo, declara que lo que más disfruta es estar en el hogar. Se destaca su artículo  “Torreón y sus mujeres” donde expone el esfuerzo femenino que forjó el centenario de nuestra ciudad, y lo dedica no sólo a las que: “Han barrido y sacudido diariamente en el templo sagrado de sus casas” sino a las que, utilizando lo aprendido en el hogar, vendían melcochas, algodones de azúcar, tortillas de harina o comida,  y que podrían haber sido hechas por Dña. Julia, Chita o Lala; y a la memoria trae “los asaderos de Dña. Cuca Navarro o los dulces irrepetibles de las Díaz de León”. Luego… nos deja añorando el Torreón que se fue, con la esperanza de que las mujeres logremos traducir nuestros sueños en vida diaria.
Me conmovieron especialmente dos artículos de María Asunción del Río. El primero “Un adiós para Licha” donde con luto habla del “más definitivo de los avatares que es la muerte”. Se despide de Licha: generosa, culta y hermosa en cualquier sentido. Igualmente en su despedida del Mtro. Francisco Àmparan, ante el dolor de su muerte temprana, relata la gran amistad que los unía. Este texto me hizo recordar que algunas voces masculinas aseguran que la amistad genuina entre un hombre y una mujer es imposible. Afortunadamente la maestra del Río, autora de 12 libros, tiene suficientes recursos retóricos para desmentir a cualquiera, por aquello de los “necios que acusáis sin razón”.  
En los textos de Lucrecia Martínez confirmé sus firmes convicciones políticas, pero sobre éstas, su tenaz lucha por mejorar las condiciones culturales de La laguna. Quien es Fundadora, entre otros proyectos, de la Camerata de Coahuila, manifiesta su pasión por la difusión de las artes, convencida de que “la cultura nos hace mejores ciudadanos”  y asegura  que “Debemos de buscar la belleza en todas sus expresiones, porque ello es parte de la tarea del ser humano. La belleza, nos acerca a lo divino…” Política, preocupada e indignada por la inseguridad y el narcotráfico, reflexiona sobre la pena de muerte y propone un modelo factible de cárceles autosuficientes. Aunque en general los temas de esta autora son dirigidos hacia la problemática política es atractivo adentrarnos en sus impresiones sobre la frivolidad cuando reseña el libro Ricas y famosas de Daniela Rossell.
Laura Orellana, ganadora del concurso de ensayo Susana San Juan, con su obra Hermilia Galindo, una mujer moderna, sobre la revolucionaria lerdense que fundó el primer diario feminista. Socióloga e historiadora, la maestra Orellana analiza la ecología. En su artículo “Los árboles y su función social” recuerda lo que hacen por nosotros estos seres vivos ramificados que además de alimentarnos, darnos frescura y producir oxigeno, expresa que “tienen la posibilidad de aliviar las tensiones y mejorar la salud psíquica”. Sobresale también su reseña “Más allá del desierto” que alude a la novela del mismo nombre de la lagunera Yolanda Natera. Aquí, la editorialista nos hace recapacitar sobre la trasmutación del dolor en creatividad y de cómo la protagonista-autora hace lo propio al convertir el sufrimiento en una obra literaria.
 Rosario Ramos directora del museo Arocena, promotora cultural y autora de dos libros de cuentos, fue la primera en escribir en la columna Las laguneras opinan, después de que Dña. Olga de Juambelz cedió su espacio: Rosario Ramos comparte su asistencia a foros de dialogo femenino en congresos tanto en Beinjing como en Saltillo. Se preocupa por el papel de la mujer dentro de los espacios laborales; se pregunta por qué los hombres no sienten culpa cuando dejan a sus hijos para ir a trabajar, sentimiento propio en las madres. Rosario Ramos tiene una destacada habilidad para la crónica esto lo comprobamos cuando leemos las descripciones de sus viajes, de esa manera hace que viajemos con ella. 
En los textos Mussy Urow se descubren sus pasiones como la literatura, cine, política y familia, pero llama la atención que aun hablando de pasiones siempre lo hace con mucha serenidad, su escritura fluye sin tropiezos y ello le da un especial atractivo a sus colaboraciones. Encontramos en  “La abuelez” un artículo en el que se percibe la alegría que le a traído este estado y propone que este termino debe figurar en los diccionarios, argumentando que, la terminación “ez” denota “condición” o “estado de”. Nos divierte mientras recuerda:Alguna sabia abuela contemporánea dijo que los nietos son los regalos que Dios manda a los padres que tuvieron la fortaleza de no matar a sus hijos cuando éstos eran adolescentes”. La autora está siempre pendiente de los conflictos internacionales especialmente de los que involucran a Israel.
Al leer a estas seis editorialistas podemos dar cuenta de su sensibilidad  e inteligencia, y queda la certeza de que las mujeres laguneras estamos muy bien representadas por ellas. Por eso el libro de Las laguneras opinan es un importante testimonio del pensamiento femenino de nuestra región.
Por último  quiero felicitar a Dña. Olga de Juambelz y a la Sra. Pilar Díaz Rivera por tener el buen tino, junto con la Sra. Alicia Gómez, de escoger a las editorialistas.

sábado, 26 de mayo de 2012

CONDICIÒN DE SER HÌGADO

Hay personas que golpean en el hígado: alteran la digestión y  descomponen el pensamiento de cualquiera. Así, depende de la capacidad de cada quien de volverse más cerebro que cualquier otro órgano y liberarse de los especímenes que alteran los fluidos, los latidos y que  provocan dolores intestinales o de cabeza. Sin embargo, existen personas que en sí mismas sufren una metamorfosis, se reducen a una sola parte del cuerpo, un ejemplo son los llamados “Hígados”. Aunque ya no se oye tan frecuente la frase “fulano o zutana, es un hígado o higadito” ésta aún no caduca.
No hablaré de la fisiología de aquella víscera maciza, la más grande del cuerpo humano, situada en el flanco derecho del abdomen, debajo del diagrama que funciona como un gran laboratorio; almacena glucosa, vitaminas y sintetiza proteínas y secreta bilis hacía el intestino para el metabolismo de las grasas. (Bilis: líquido viscoso y verde al que se relaciona con hacer “corajes”). No explicaré, casi nada, al decir que este órgano hace que nos pongamos ictéricos o amarillos cuando se enferma o le salen abscesos amebianos y que se pone cirrótico por consumir alcohol o padecer hepatitis o tumores. No viajaré tampoco al mundo culinario donde existe el delicioso paté de hígado de ganso o foie gras, o el hígado encebollado tan popular en el mercado Alianza torreonense, del que muchos disfrutan sin importar que sea un potente tapón de arterias, (por aquello del sabroso colesterol).
  Mi letralia de hoy pretende señalar a los hombres-hígado por medio del uso de la figura retórica llamada  sinécdoque que consiste en nombrar la parte por el todo, como por ejemplo cuando se dice “tantas cabezas de ganado” en lugar mencionar  el nombre completo del animal. Igual pasa aquí; hay personas a las que se les puede nombrar por la parte (es un hígado, un cerebro o un corazón) porque quienes los conocen juzgan que su conducta podría ser representada por un sólo órgano. Así, muchos se merecen el mote de la parte más vulnerable al gancho de un boxeador zurdo: Hígado

            Bien. Ufanos caminan los Hígados por el mundo. Mientras otros dicen: “allí va ése, sangre pesada” o “ese sangrón”, como si en verdad supieran su densidad sanguínea o que padecieran un exceso de hierro en los glóbulos rojos. (No se habla así de los que caen bien sino que se les dice de “sangre ligera o liviana” y éstos no son hígados sino puro corazón). A los Hígados, otros prefieren gastarles el bautizo de “mamones”. Y este último adjetivo tiene mucho sentido porque alude al que aún no se ha desarrollado, por lo que todavía  necesita de una mamila para sobrevivir, es decir, se refiere al inmaduro, al incapacitado.
            El Hígado o Higadito es engreído, siente que posee razones (reales o imaginarias) para su actuación. Él se contonea por la vida apabullando a los demás, ya sea porque tiene dinero, poder, se siente físicamente agraciado o considera que su coeficiente intelectual es sobresaliente. Es fanfarrón, siempre deja claro sus opiniones y arrebata lo arrebatable, desde la palabra hasta la serenidad; es iracundo e impositivo. Pero en las fiestas gusta de contar chistes y sentirse el muy simpático. Se sabe todos los chismes o los inventa, siempre es amigo (o presume ser) de gente sobresaliente de la sociedad. Eternamente porta un rostro de perdonavidas.
El Hígado se hace viejo en lo perpetuo de su conducta, nadie se explica cómo hay quienes lo toleran y más aún, cómo lo soportan las mujeres, porque el Hepatocito es necesariamente misógino. Termina siendo una caricatura que se niega a envejecer y trata de adoptar posturas, lenguajes y vestimentas de los jóvenes y consigue, asombrosamente, el ridículo. Si alcanza o no cierto estatus socioeconómico, no importa, casi siempre será un rabo verde.
La metamorfosis de Hígado a persona en algunos casos sucede espontáneamente: el ente madura y se da cuenta de que no hay necesidad de tanta pose inflamada. Los que se vuelven Hígados viejos se hacen cirróticos hasta que Dios dice: “Ya estuvo bueno, a éste, ya lo voy a trasplantar” y se lo lleva.

lunes, 14 de mayo de 2012

COLOQUIO DE MISERABLES

Miserable 1 ―Yo voy a votar por Peña Nieto. Ya estoy cansado. Los del PAN han demostrado que no saben gobernar. Necesitamos gente con experiencia. Los mejores años de México han sido el bajo régimen priista. Peña Nieto es inteligente y tiene presencia, eso es bueno porque nos va a representar ante el mundo. Además, lo que más le han criticado, es que no supo los autores de unos libros. Y lo curioso es que lo criticaron personas que nunca han abierto un libro.

Miserable 2  ―Yo votaré por Josefina Vásquez Mota. Nada más de imaginarme que pueda regresar el PRI a los Pinos me dan escalofríos. Nos hace falta la sensibilidad de una mujer. Ya me imagino las devaluaciones, los robos, el abuso de poder. Gracias al PRI, que permitió la corrupción de las autoridades, la violencia ahora está cómo está.  El PAN a tratado de salvar a México de toda esa porquería, pero, claro, 12 años no son suficientes.

Miserable 3 ―La mejor opción para gobernar es Andrés Manuel López Obrador, un hombre honesto, comprometido con los más necesitados, sensible. No se les olvide que gracias a él, el D.F.  disminuyó los niveles de violencia, le dejó a Marcelo Ebrad el camino hecho y ahora la ciudad está mejor que nunca, a diferencia de cuando la gobernó el PRI. 

M1 ―A mi me dan risa los que dicen que van a votar por Josefina porque es mujer, qué tontería no debería ser esa la razón, no importa si se es hombre o mujer lo que importa es la inteligencia y Josefina ha demostrado que la inteligencia no es lo suyo. Y los que votarán por AMLO ya se les olvidó el Bejarano con las ligas millonarias, la corrupción en el gobierno de AMLO y  su secretario de financias del D.F, Gustavo Ponce Meléndez, jugando en Las Vegas.

M2 ―Del PAN, en Los Pinos, no pueden hablar de raterías, lo más que han podido alegar son las toallas de Fox. Y se les olvida que el PRI y el PRD son lo mismo, que la mayoría de los perredistas son expriistas, allí está AMLO presidente del PRI en Tabasco en 1983, autor del himno de ese partido en su Estado. Recuerden, el mismo Cuauhtémoc Cárdenas  es expriista.

M3 ―De AMLO siempre dicen cosas de los que lo rodean, de él solamente le critican el plantón de Reforma, pero por eso, él ya pidió disculpas, aun teniendo la razón, pues todo mundo sabe que el fraude sucedió porque indujeron al voto con las mismas prácticas del PRI y con la alianza con Elba Esther Gordillo. De qué hubo fraude, lo hubo. Además si AMLO se salió del PRI fue precisamente porque no estaba de acuerdo con las prácticas corruptas de ese partido.
Aquéllos siguieron discutiendo, sobre la matanza de Tlatelolco, el ejército Zapatista de Liberación Nacional, la muerte de Colosio, la alianza del panista Diego Fernández de Ceballos con Carlos Salinas, la caída del sistema y el fraude a Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones de 1988. También,  de los rumores de alcoholismo del presidente Calderón, de los tenis Louis Vuitton del hijo de AMLO, de la salida del Chapo de la cárcel, de los 60 mil muertos por la lucha contra el narcotráfico… Siguieron y siguieron sorprendidos de todas las miserias que hemos soportado los mexicanos de parte de los gobernantes. Hablaron tanto hasta quedarse vacíos, tristes. Aunque el priista terminó, casi disculpándose,  asegurando que el próximo presidente de México sería Enrique Peña Nieto que todas las encuestas así lo predecían: “De nada sirve discutir, ya es un hecho” ―dijo―  Y como un débil estertor los otros dos dijeron que las encuestas a veces se equivocaban. Todos estaban desforzados cuando vieron a entrar al Miserable 4, que llegó afirmando que él iba a votar por sí mismo. Todos suspiraron. Ya no abrieron la boca. Pensando que las miserias y los miserables en México continuarían siendo por mucho tiempo. 

 *Miserables, en la acepción de infeliz, desdichado o desafortunado. O en el significado que el lector desee.

sábado, 28 de abril de 2012

LA PRIMERA GRAN MUERTE

Se ha dicho mucho que los libros, hechos de papel y tinta, no sólo sirven para leerse. Se dice que sirven para adornar libreros de casas cuando el ornato no alcanza al cerebro del dueño porque éste no lee. Los volúmenes hexaédricos conformados de pastas o forros, lomo, hojas y tinta, se han usado para obtener calor al alimentar el fuego. Y con fuego, se ha intentado acallar las ideas de muchos. Sí, a la hoguera han ido decenas de obras consideradas políticamente incorrectas. Un libro puede ser un arma por lo que dice o por lo que pesa; un librazo en la cabeza puede noquear a cualquiera, ya sea en forma de golpe o por los conocimientos que impone. Para los cursis (o románticos) puede ser el hogar de una flor deshidratada. Mientras que el despilfarrador o ahorrador anónimo guardará algunos billetes entre las páginas de El jugador de Fiódor Dostoievski o El avaro de Moliere, según sea el caso. El católico rico comprará la edición más costosa de la Biblia y en su sala la exhibirá abierta en los Salmos (porque justo allí es la mitad) pero nunca los conocerá. Los libros son, todavía, negocio de librerías y editoriales. Se llevan a cualquier parte y los hay sagrados, de cabecera, de baño, de la “isla solitaria”; para tontos, genios, e infelices, y para los que quieren superarse personalmente. Los hay de todo y para todos. Nada existe si no está escrito, aunque hay muchas cosas escritas que no existen.

            Corren voces que aseguran que el libro (como objeto) va a desaparecer: Gutenberg debe de estar enrollándose en su tumba, de pura decepción; después de 563 años del nacimiento del libro de imprenta, ahora amenazan con liquidarlo. Así, la primera gran muerte ha sido anunciada con todo y sus 240 años de edad, la Enciclopedia Británica no será más papel, solamente se venderá en su versión digital. Compuesta de 32 tomos en color negro y letras doradas, esta enciclopedia que presume contener, en resumen, todo el conocimiento humano, no tendrá ahora volumen, pero sí precio. Las razones de su muerte fueron las pérdidas económicas y que se volvía obsoleta muy rápido, ya que el conocimiento se está renovando constantemente. La Británica, la más famosa y costosa de todas las enciclopedias se volvió anciana y murió.
            Para los que gustamos de los libros palpables esto es un hecho difícil de aceptar, pues muchos no únicamente leemos con los ojos, sino que buscamos el olor, el color, el diseño, la edición, el precio, y nos regodearnos cuando creemos ser afortunados al comprar una edición del Quijote que costó 30 pesos en los libros de viejo. Desgraciadamente, (o por fortuna, no lo sé) si los pronósticos llegan a ser verdad, el libro impreso tenderá a la extinción, y, ¿qué se va a hacer con tantas bibliotecas y librerías? ¿No diremos más la frase: “tonto el que presta un libro y más él que lo regresa”?
            Las ventajas de tener libros en las computadora o tabletas es que no pesan, se pueden tener cientos de ellos sin ocupan espacio físico, la búsqueda es rápida, no dañan la ecología, ni les entra termita ni hongos, aunque sí los virus. En los libros digitales difícilmente puede existir censura, se terminó la tiranía, todo mundo puede publicar lo que sea, con lo bueno y malo que esto conlleva. Un inconveniente es que a muchos lectores les cansa más la pantalla que el papel, además, si alguien llega a perder (por robo o descompostura) el artefacto electrónico la persona se quedará sin biblioteca.  
            Aunque... difícilmente algún día veremos a todos los niños de México, aquéllos a los que les faltan zapatos y que no tienen para comer, ir a su escuela a estudiar en tabletas. Considero que siempre habrá nuevos y viejos lectores que seguirán comprando libros-materia. No sabemos que tan reales sean los pronósticos, lo cierto es que para millones de lectores en el mundo, el libro ya no está más en las manos ni en el olfato, sólo en los ojos. 

sábado, 21 de abril de 2012

ENFERMEDAD Y LIBRE ALBEDRÍO

Me topé con el libro Tú puedes sanar tu cuerpo de Louise L. Hay, le di una vista rápida y me sorprendió. Contenía una lista de padecimientos, las causas emocionales que los provocaban y las oraciones que harían posible su sanación. Actualmente existe una tendencia a creer que todas las enfermedades son mentales. El origen del cáncer según ese libro es por “Una herida profunda, resentimiento largamente acumulado. Una pena secreta y acarrear odios”.Enseguida uno se pregunta qué odios podría guardar un bebé al que le diagnostican leucemia, o cualquier otro niño nacido enfermo. ¿Acaso este libro nos está diciendo que las mujeres laguneras odiamos más que las de cualquier otro lugar de la Republica? pues es aquí en donde se registra el más alto índice de mortalidad por cáncer de mama. Es absurdo creer en esas teorías como si fueran leyes. En La Laguna hay investigadores que han demostrado la relación del cáncer de mama con cuestiones ambientales.
El proceso de enfermedad es mucho más complejo de lo que creemos. En mi infancia jamás padecí de alergias, comía duraznos e higos de los árboles de casa, años después me volví alérgica a éstos. Pero curiosamente no a los que mi papá aún cultiva. Entonces no es que tenga“Negación de mi propio poder¨” como dice Louise L. Hay de las alergias, sino que la fruta que compro en el supermercado está cultivada con insecticidas o fertilizantes artificiales a los que sí soy alérgica. Igual me pasa al comer camarones baratos que me dejan la cara de Chucky, en cambio los camarones grandes y caros los disfruto sin problema. Y no es que pretenda ser muy gourmet, simplemente es que los de pacotilla contienen un conservador que mi cuerpo detecta como intruso. Mi alergia no es porque sea cobarde, aunque no estoy exenta de serlo, pero no es la cobardía la que me saca ronchas y comezones.
Aunque sabemos que todas las enfermedades, de una u otra forma se modifican según las emociones, pues es verdad que la depresión disminuye la inmunidad, o bien, los dolores desaparecen con las alegrías y los orgasmos, por lo menos a ratos. Pero decir que nosotros mismos somos los causantes de todas las enfermedades que padecemos es cruel y ególatra a la vez. El que enferma se culpa y el sano se envanece. Aunque hay casos muy específicos en los que sí hay una relación causa efecto. Los ejemplos más comunes son las adicciones donde pareciera que la persona busca su propia enfermedad, como pasa con el uso de drogas, alcohol, tabaco, exceso de comida o cualquier otro factor que someta al cuerpo a trabajos forzados para mantener el equilibrio u homeostasis. A pesar de ello las enfermedades provocadas por las adicciones no son del todo cuestión de voluntad. Es cierto que casi todas se iniciaron por un trastorno emocional, ya sea ansiedad, depresión, mal manejo de la ira o la frustración. Pero eso es sólo al principio, después es muy difícil sobreponerse porque las propias células exigen dichas sustancias. Ya no se trata de una simple emoción, sino de algo mucho más poderoso y complejo: la bioquímica celular.
En el libro El lenguaje del cuerpo de Francis Collins expone que la mayoría de las células de las que estamos constituidos no corresponden a nuestro DNA sino que estamos completamente invadidos de microrganismos (flora normal) que nos rebasan en número (celularmente hablando) y que viven de manera simbiótica en nuestro cuerpo; evitan que otras bacterias, virus u hongos que sí son dañinos se instalen en el organismo. Así impiden, dentro de lo posible, que enfermemos. Un ejemplo simple de la importancia de las bacterias “amigas” es cuando se da tratamiento con un antibiótico para cualquier infección, y a los diez o quince días aparecen hongos en los pies; el tratamiento arrasó con todas las bacterias, las buenas y las dañinas y los hongos se aprovecharon. L. Hay diría que el paciente, al alojar hongos, se rehúsa a dejar el pasado.
De cualquier manera, lo mejor es comer saludable, meditar y hacer ejercicio. Continuaré con el mismo tema la próxima entrega.

sábado, 14 de abril de 2012

ASIRNOS A LA SONRISA*

Han pasado meses desde que veìa varios anuncios espectaculares que invitaban a sonreír. Tengo entendido que se trata de dos campañas; una ciudadana y otra por parte del gobierno del Estado.
El hecho de que un grupo de ciudadanos invite a sonreír puede resultar alentador. Uno lo piensa, más que nada, como una convocatoria a la civilidad; a ser amables con el prójimo, a creer en el otro. Pero que el gobierno haga también esta campaña provoca diferentes reacciones. Desafortunadamente no veo que logre su alegre objetivo. Aunque no puedo basarme en un estudio estadístico serio, lo que oigo alrededor y veo en las redes sociales y foros de opinión, no son más que manifestaciones de enojo o burla para la campaña “Coahuila sonríe”.
Causan asombro algunas decisiones de los políticos, aunque la mayoría de las veces estas decisiones se toman por consejo de un asesor que las propuso, porque se supone que éste tiene claro las necesidades de la población y conoce sus reacciones, pero con frecuencia las estrategias publicitarias resultan fallidas. Como ejemplo, el anuncio de los partidos de izquierda en donde el actor Héctor Bonilla intentaba persuadir a los televidentes o radioescuchas de votar por Andrés Manuel López Obrador; eran tantas las apariciones de Bonilla, en los medios de comunicación, que llegó a hartar a los votantes.
En menor proporción, pero también lo mismo, ha sucedido con la campaña de la sonrisa coahuilense, porque se vuelve ofensivo que un gobierno les diga a sus ciudadanos que sonrían mientras reciben noticias de funcionarios y deudas de mala reputación. Es ofensivo porque circulamos por las calles de la ciudad siempre cerca de soldados o policías (que nos apuntan con sus rifles). Igualmente, vamos abriéndole paso a las ambulancias para que sigan el rastro sanguíneo. Y así, en esa imagen cotidiana hay momentos en que alzamos la mirada para encontrarnos con un enorme anuncio que dice “En Coahuila se sonríe”, verdaderamente resulta, no sólo irónico, sino patético.
La risa es pariente cercano de la sonrisa y no hace muchos años estos eran actos relacionados con la comicidad; eran respuesta a una situación graciosa, chusca. Antes, él que reía o sonreía sin razones aparentes o por causas contrarias a las naturales era considero loco o retrasado mental, “es un enajenado” se oía decir. De allí que muchos nos neguemos, estando como estamos, a tanta manifestación de contento. No es la risa ni la sonrisa la que llevará a la resolución de problemas a fondo, sino la verdadera seriedad ante èstos. Sin embargo, no significa que nos volvamos un pueblo amargado o que no hagamos lo que nos corresponde con entusiasmo, pero, ¿reírse? Me preocupa ya tanta risa, me asusta, porque creo que ante el mundo no pareceremos seres normales. Somos muchos los que deseamos que el gobierno no sea fuente de reidero, aunque éste se empeñe en serlo.
Ahora existe una nueva terapia, bueno no tan nueva, pues fue propuesta a finales del siglo XIX por John Harvey Kellogg, él de los cereales: la risoterapia, que sostiene la teoría de que si las personas reímos por cualquier motivo, o sin motivo, obtendremos bienestar y seremos personas satisfechas y felices, pase lo que pase. Ignoro que tan cierto sea esto y no pretendo experimentarlo porque seguiré considerando valiosa la espontaneidad de una saludable carcajada. Todavía no puedo reírme de la nada y menos de las tragedias. De cualquier manera y aunque las personas logren sentirse bien con la risa obligada, se trata sólo de un paliativo, ya que al verdadero problema no se le está dando el tratamiento adecuado. Ojalá fuera posible arreglar los problemas con gestos, señas o frases motivacionales. Desgraciadamente no es así, y cada vez estamos más lejos de la realidad.

*Asirnos a la sonrisa, es un palíndromo de Óscar René Cruz, al que Gilberto Prado Galán cita dentro de los palíndromos cursis. De manera que, como construcción lingüística reversible es muy buena, pero como solucionador de problemas no sirve de gran cosa.

sábado, 31 de marzo de 2012

PLAGIOS BENDITOS


Y creo Dios al hombre. A imagen y semejanza los creo; Varón y hembra los creo. Génesis 1:27.

“A imagen y semejanza…” dice la Biblia. Está dicho en el libro sagrado de judíos y cristianos: los humanos somos copia. Fuimos bendecidos por el plagio. Pero si el Altísimo no es parte de sus reflexiones, baje la cabeza al micromundo genético: somos la calca de 23 cromosomas de cada uno de los padres, copias híbridas, hechas de mezclas de DNA ancestral. De manera que pareciera que lo único original en esta creación es el “pecado original”. La piratería es necesaria para existir, aunque de cualquier manera: “polvo eres y en polvo te convertirás”.
Al nacer se manifiestan algunos instintos (otros se desbordan en la adolescencia). No hay necesidad de que el bebé aprenda a succionar, él automáticamente lo hará al acercarlo el seno materno o a la mamila. Tampoco se le enseña a llorar cuando se siente incómodo. Así que, el corte del cordón umbilical inaugura el cerebro vacío de lenguaje hablado y luego comienza a llenarse. Entonces, la boca tiende a emitir los primero balbuceos guturales, luego vienen los monosílabos y los bisílabos repetitivos como papá y mamá... Así, todo el aprendizaje oral de la primera infancia surge a través de la imitación; somos plagiarios necesariamente. Al principio el cerebro atrapa todo lo que puede, de esa manera se atiborra de ideas ajenas y sensaciones propias. Luego, se dedica a discriminar opiniones y a quedarse con otras a las que da un “toque personal”. Después, aparecen las ideas de derechos reservados.
Lo anterior lo recordé por el escandalo que se dio, hace màs dos meses, con el encargado de cultura de la UNAM, Sealtiel Alatriste. El catedrático tuvo que renunciar al cargo y al premio “Xavier Villaurrutia” al descubrirsele que presentó, como de él, párrafos de otros autores. Bajo ese detonante surgieron listas de escritores que habían recurrido al mismo artilugio para hacer brillar su obra.
Todos tomamos ideas de otros, consciente o inconscientemente, porque “no hay nada nuevo bajo el sol”. La originalidad literaria brota en los que saben retorcer mejor el colmillo para refrescar el pensamiento. Sin embargo, copiar textualmente sin usar comillas o no aclarar quien es el autor, además de plagio, es como un suicidio intelectual. El copión ingenuamente da por hecho que nadie se dará cuenta del robo y no se esforzará por acomodar con novedad las palabras.
Actualmente todo (desde un reloj hasta un titulo profesional) es plagiable, no sólo por los chinos o los tepiteños, sino por cualquiera de nosotros, ¿ha hecho algún CD pirata de música o bajado un libro de Internet? También, el habla cotidiana esta saturada de frases a las que no sé le da crédito al autor (sería absurda y difícil la comunicación) estos son los plagios autorizados, son los llamados lugares comunes. E igualmente el uso de los dichos o refranes son anónimos. Lugares comunes y refranes se imponen porque en el momento de su nacimiento que se oyeron describieron con fuerza y claridad irrefutable un hecho, por ello se vuelven parte del lenguaje popular. Ejemplos son interminables, las frases de los políticos son “botón de muestra” para ellos es indispensable la repetición, quien no este de acuerdo puede decir: “Lo niego categóricamente” o “Lo condeno enérgicamente”.
Otros tipos de plagio no sólo no se censuran sino que se alaban. No hace mucho se publicitó la presencia de una Gioconda madrileña que lejos ser un hecho criticable es un orgullo para el Museo del Prado. Cualquier famosa escultura o pintura replicada de manera perfecta es motivo de satisfacción. Otros ejemplos, existen títulos grandes obras que se repiten: La Caverna de Platón o La Caverna de Saramago; El arte de amar de Ovidio o El Arte de amar de Erick Fromm; Metamorfosis de Ovidio o Metamorfosis de Kafka, hay infinidad de iguales, sin que se consideren plagios.
Por eso, como diría el arriero: “No hay que plagiar primero. Pero hay que saber plagiar”.