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Nació en Francisco I. Madero, Dgo. El peor de los pecados es su primer libro de cuentos.Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo Cultural “Armando Fuentes Aguirre” en los años 2000 y 2015 y el Premio Estatal de Periodismo de Coahuila, 2016 y 2017. Escribe cuento y ensayo. Es colaboradora regular del periódico El Siglo de Torreón. Su entrevista con Elena Poniatowska fue traducida al griego y publicada en la revista Koralli de Atenas. Ha publicado en diversas revistas nacionales y libros colectivos. Perteneció al taller literario de Saúl Rosales; es médica egresada de la Facultad de Medicina de Torreón, UA de C. y estudió la Maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm en la Ciudad de México.
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domingo, 24 de septiembre de 2017

RUMPOLOGÍA O LECTURA DE NALGAS

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Fui testigo de un acto muy divertido. Estaba en un café de la Av. Álvaro Obregón, en la ciudad de México. Los sorbos suaves y la plática amena fueron interrumpidos por un par de mujeres jóvenes que a carcajadas disfrutaban de la vida. Mi amiga y yo nos miramos e hicimos mutis. Nos pusimos a escuchar los motivos de la diversión de nuestras vecinas de mesa. Se trataba de la lectura de nalgas. Sí, a cada persona que pasaba ellas les diagnosticaban la personalidad con solo verle el trasero. Así escuchábamos las palabras: cachondas, frustradas, frígidas, de mano amiga, flojas, trabajadoras, de aspirina, tristes, alegres, homosexuales, indecisas, tragonas, arrepentidas, ejercitadas, presumidas, tímidas, gelatinosas…
        Después de un rato de oírlas y compartir la diversión. Llegó la hora de pagar la cuenta. Mi amiga y yo decidimos marcharnos pero no sabíamos cómo hacer para no ser diagnosticadas. Estuvimos un rato dudando si levantarnos o no. Por fortuna las de la nalgomancia se fueron primero que nosotras y así, vengativas, pudimos exclamar: “una par de ellas  alegres y las otras ausentes”.
        La idea me siguió dando vueltas y me extraño mucho cuando supe que dentro de los métodos adivinatorios no sólo existen la lectura del Tarot, del café, de la mano, de la baraja española, del cigarro, de los palillos o monedas para interpretar el I Ching, del huevo pasado por el cuerpo (y muchas otras) sino que también el nalgamen puede predecir el futuro. A estas personas se les llama rumpólogos y ellas, a través de observar traseros, pompas, nachas, pompis, cabus, asentaderas, mondongo, fondillo, cachetes, tepalcuanas o culos, pueden saber no sólo el futuro sino el pasado de las personas. Desde luego es algo que para mí, y seguramente para muchos, es un acto muy extravagante, porque no es lo mismo extender la mano y que te digan: tendrás larga vida, un acontecimiento muy significativo cambiara el rumbo de tu vida, te casaras y tendrás dos hijos, o cosas más o menos parecidas, dependiendo de la edad. Pero exponer una parte tan íntima relacionada, primitivamente, con la bipedestación, con el acto de sentarse y, sobre todo, con la sexualidad y los desechos del cuerpo. Me resulta perturbador que haya personas que recurran a este tipo de práctica. Claro, también me da risa que estos adivinos no sólo vean tu anatomía sino tu patología, pecas, hemorroides… me espanta un poco todo este asunto. 
        Encontré que en Perú es una práctica común y que en Estados Unidos, la madre de Silvester Stallone es una de las lectoras de nalgas más famosas. Stallone asegura que “el glúteo derecho representa el hemisferio cerebral izquierdo y nos predice lo que vendrá, mientras que el lado izquierdo representa el hemisferio cerebral derecho y nos habla sobre nuestro pasado”. Aunque yo no entiendo por qué alguien tendría que acudir a que le digan su pasado, ¿qué acaso no estuvo allí?
        “Dentro del mundo de la rumpología, la forma de los glúteos también indican el tipo de personalidad que se posee: Si tu trasero es en forma de manzana, eres una persona carismática, dinámica, muy creativa y gozas plenamente de la vida, si es de forma de pera, tienes un carácter firme y paciente, si es redonda eres una persona alegre y optimista y si tienes un trasero plano, indica que eres una persona negativa”, dice una mujer llamada Andrea Méndez en su página de Internet. Habrá quienes necesiten de ello para conocerse a sí mismos: “La lectura de glúteos es una opción distinta para aquellos que desean conocer el futuro, sólo hay que dejar atrás la timidez y mostrar esa zona del cuerpo que parece guardar los secretos del destino”, insiste.

        De todas las formas de adivinación esta me huele mal; aunque reconozco que las nalgas son tan solo otra parte de nuestro cuerpo en dónde recaen muchos prejuicios. Les deseo un buen futuro visto desde su retaguardia porque los hay muy promisorios como los de Kim Kardashian o J.Lo y muchas más. Luego dicen que los mexicanos no leemos, pero leemos de todo.

sábado, 5 de enero de 2013

NALGAMEN


Nalgatorio (Botero)
 El nalgamen o nalgatorio, se define, según el diccionario de la RAE, como el conjunto de ambas nalgas. Los simios y los humanos (más desarrollados en éstos últimos) poseemos un par de promontorio traseros que nos permiten la bipedestación. Sí, gracias a la inserción de los glúteos caminamos erectos. Allí los tres músculos (mayor, medio y menor) más potentes del cuerpo humano que sirven, además, para sentarnos.
            La concepción del nalgamen ha ido cambiando. Cada vez hay más personas que lo llaman correctamente: nalgas. Aunque en el habla cotidiana se usan otras formas como trasero, pompas, nachas, pompis, cabus, asentaderas, mondongo, fondillo, cachetes, tepalcuanas y culo, por mencionar algunos. También la utilidad social de esta región anatómica ha ido transformándose. Antes, desde el arribo a este mundo, comadronas y médicos recibían con una nalgada al recién alumbrado, provocándose así, el primer llanto. Esta práctica es obsoleta. Incluso ha disminuido su uso como correctivo, un par de nalgadas eran excelentes para reprender a un niño, actualmente la mayoría de los sicólogos considera que las nalgadas son en contra de los derechos humanos infantiles.  
            Asimismo, han sucedió ciertos hechos macabros en lo que estos cachetes han servido de alimento. Un ejemplo: en la novela Cándido de Voltaire le rebanan el pernil a la sirvienta de Cunegunda, el amor de Cándido; en un momento de crisis alimentaria unos rusos la obligan a cooperar con un poco de jamón, dejándola con una sola nalga.
Parecería una frivolidad hablar del nalgatorio, pero no lo crean, pues mucho se ha perdido o ganado por un buen par de éstas. Habrá que tener presente que una mirada furtiva o descarada al trasero resulta ser un acto, casi siempre, cargado de erotismo; Schopenhauer diría que cuando aquéllas son de grandes proporciones resultan más atractivas porque instintivamente los hombres ven en las mujeres estos símbolos de fertilidad. Ya que lo único realmente trascendente es la reproducción y por lo tanto la preservación de la especie, por ello, unos glúteos generosos inevitablemente llaman la atención. Sin embargo, a Schopenhauer se le olvido que también existe el amor homosexual, y en él, no existe el fin reproductivo.
            La publicidad ha dado demasiada importancia a las nalgas (sobre todo a las femeninas) tanto que cientos de mujeres se someten a cirugías para colocarse implantes o inyectarse grasa para agrandarlas. En muchos casos el deseo de expandirlas ha tenido graves consecuencias (incluso fatales) porque a muchos charlatanes les ha dado por inyectar aceites que resultan tóxicos. Allí está el caso de la cantante Alejandra Guzmán. Actualmente los traseros más famosos son los de Jennifer López y Kim Kardashian. En México el cabus más o menos popular fue el de la bailarina Lyn May.
Así, las gemelas divididas por la hendidura interglútea pueden ser bellas y se hablará de calipigio (del griego kalós:bello y pygé: nalga) que se utiliza en referencia a aquellos que tienen nalgas atractivas; si son enormes y desproporcionadas, la persona tendrá esteatopigia (del griego stear, steatos: grasa, y pygē: nalga), hecho frecuente en mujeres de raza negra; los que tienen una fijación por el nalgamen son pigofilos, de pigofilia (del griego pigo pygé: nalga y filia: amor). Las hay pues, caídas, paradas, bonitas, feas, planas (de Aspirina o Mejoral). Asimismo, oímos que al mentiroso le dicen que es puro “pájaro nalgón” y si se ofrecen en repetición “nalga pronta” se bautizará. Es importante dejar claro que, tratándose del nalgamen, es asunto de cada quien ofrecer la parte o el todo en prenda de amor, con fines recreativos, o bien, en catafixia.
Cuando la redondez del pyge es de concurso la circunferencia será de 90 centímetros y creerán que es un cuerpo perfecto con medidas 90-60-90. La región más visitada por los medicamentos intramusculares tiene sus tensiones, como las de aquél que lleva la culpa en esa región y deambula con un caminar apretadito.
Por último, no se habrá de exhibir partes tan nobles a los enemigos, que en otras latitudes represente una gran ofensa.