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Nació en Francisco I. Madero, Dgo. El peor de los pecados es su primer libro de cuentos.Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo Cultural “Armando Fuentes Aguirre” en los años 2000 y 2015 y el Premio Estatal de Periodismo de Coahuila, 2016 y 2017. Escribe cuento y ensayo. Es colaboradora regular del periódico El Siglo de Torreón. Su entrevista con Elena Poniatowska fue traducida al griego y publicada en la revista Koralli de Atenas. Ha publicado en diversas revistas nacionales y libros colectivos. Perteneció al taller literario de Saúl Rosales; es médica egresada de la Facultad de Medicina de Torreón, UA de C. y estudió la Maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm en la Ciudad de México.
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miércoles, 9 de junio de 2010

RESEÑA DE GRACIELA GUZMÁN SOBRE EL PEOR DE LOS PECADOS...

ESCASEZ DE PECADOS
En la búsqueda de la punta del hilo conductor que me llevara a hablar sobre El peor de los pecados, el primer libro de cuentos de Angélica López Gándara, mi mente se instaló en seguida en una de las frases iniciales que llamaron mi atención en el cuento Palabravejera, que da entrada a su quehacer narrativo, y ésta es: “Todos vivimos en prosa”. Me detuve en ella un momento y concluí que, en efecto, todos vivimos habitando una estructura de conceptos susceptibles de ser contados y transformados, con la imaginación, en mentiras disfrazadas de verdad y viceversa. Juan Rulfo decía: “Todo escritor que crea, es un mentiroso; la literatura es mentira, pero de esa mentira sale una recreación de la realidad; recrear la realidad es, pues, uno de los principios fundamentales de la creación”.

Bajo esta premisa, la autora nos hace sumergirnos en las realidades y mentiras de sus múltiples personajes y, como ella, quisiéramos hallar nuevas palabras; crear un nuevo lenguaje para encontrar la vida, una vida que no sea tan corta, pero sí muy ancha; nuevas palabras que no sean tan baratas cuando las vende un escritor. Sin embargo, en este caso de El peor de los pecados, la narradora les da su debido valor para ofertarnos la vida y sus variantes como debe ser, en protagonistas lúdicos, dramáticos, oscuros, infieles, ladrones, científicos, tiranos, bondadosos hasta la saciedad, dementes, entre otros, como la Palabravejera a la que se le pudrió el lenguaje, pero no sus sueños; como Margarita y sus implacables celos; como los sueños rotos de una joven de los años 50 retratados en un diario; como el cínico hombre maduro que desea estar informado a toda costa; como Elpidio, casi ahogándose en su humedad; como la panza guadalupana de Don Abundio; como Santa Teresita del Niño Jesús Vázquez García, alias Teresa o Tere, “incubada” por no poder dejar de hacer la bolsa delantera derecha de los pantalones de mezclilla, y todo para intentar descansar de más; como Laura que lamenta parecer nueva en eso del vivir; como Fulanito Pan de Dios que desaparece cuando todos lo devoran… Y así, tantos personajes como imaginación nos regala López Gándara.

Cito a Julio Cortazar que consideraba que “… el tema del que saldrá un buen cuento es siempre excepcional, pero no quiero decir con esto que un tema debe ser extraordinario, fuera de lo común, misterioso o insólito. Muy al contrario, puede tratarse de una anécdota perfectamente trivial y cotidiana. Lo excepcional reside en una cualidad parecida a la del imán; un buen tema atrae todo un sistema de relaciones conexas, coagula en el autor, y más tarde en el lector…”. De esta manera, Angélica nos sube a su vehículo, la palabra, y nos lleva a dar un paseo divertido, angustiante a veces, nostálgico otras, hilarante, cáustico; nos introduce en la psique de sus máscaras literarias para revelarnos que todo es posible, como descubrir que se puede ser feliz en la tristeza; descubrir la felicidad que da una mordida a un taco de frijoles y una mordida a un chile jalapeño; descubrir la urgencia de una sed de venganza que no sabe a nada; descubrir que la mayoría de las personas aprende a querer sus desgracias; descubrir que a veces el ser bueno es muy fatigoso...

El peor de los pecados es, asimismo, un compendio médico que nos enriquece, pues varios de sus cuentos muestran la influencia de la autora como profesionista en esta área, y nos enseña que el corazón late 150 veces por minuto a los 40 días, y que al crecer disminuyen a la mitad, y que el corazón lleva y trae 5 litros de sangre por minuto a todo el cuerpo, y que un “morcito” no es un “amorcito”, sino un abrazo del sueño, porque la tercera parte de la vida hay que estar en el mundo de Morfeo, y que… y que… Hay que asomarse a él para continuar aprendiendo. Por otra parte, no oculta su gusto por la música clásica cuando Liszt, Shostakovich, Mozart, Beethoven se convierten en incestuosas mascotas caninas, mismas que estuvieron a punto de llamarse Ninel y Niurka.

Con un lenguaje sencillo, pero con frases inteligentes y contundentes, como:
- “El espíritu pesa porque es pesada la vida de la moderna esclavitud”.
- “Hay días enfermos donde el respirar tiene un precio”.
- “No hay que desesperanzar a la gente. Al contrario, hay que obligarlos a la alegría”.
- “Ten mucho cuidado con lo que te metes en el cerebro. Recuerda que la tristeza y el sufrimiento producen adicción”.
- “La soledad es un mito”,
Angélica López Gándara logra la paradoja de que disfrutemos la lectura de su libro de cuentos El peor de los pecados, aunque éste sea el no ser feliz, y aun cuando nos presuma que ha “andado escasa de pecados”.



Graciela Guzmán
Mayo de 2010

viernes, 21 de agosto de 2009

Sobre un desierto húmedo y fértil


Del artista, como de ningún otro, siempre se está dudando de su oficio. Sí, antes de que se publicitara la frase: “¿Tener un hijo te hace padre?” De igual manera habían vivido las interrogantes: ¿hacer versos te hace poeta?, o ¿escribir libros te hace escritor?... Sabemos que la respuesta es: no necesariamente. Además, si el que emite el juicio ha acumulado años de lectura, su actitud será de más desconfianza aún. Sin embargo hay poetas que desde la primera lectura son certeza, y este es el caso de Graciela Guzmán (León, Gto.), quien ha publicado los poemarios La vida no vale nada, De la desnudez a solas y Húmedo desierto; además su poesía aparece en los libros colectivos Seis de a bordo, Guanajuato luz y pluma, Casa en interiores, y El país de las siete luminarias. Ha sido traducida al inglés y publicada en varias revistas literarias de Estados Unidos. Ha sido becaria del Instituto de Cultura de Guanajuato y ha participado como jurado en varios concursos de poesía. También se ha desempeñado como fotógrafa, por lo que ha recibido varios reconocimientos.
Húmedo desierto, su más reciente obra, reafirma su genuina naturaleza poética; en ella encontramos la antítesis de la poesía de las linduras, porque la sensibilidad de Graciela va más allá de describir la belleza y el aroma de la rosa, y si lo hace, habrá de privilegiar las espinas porque son defensa y permanencia, y reconoce que la rosa no sobrevive sin éstas. La autora, conocedora de la técnica de hacer poesía, sabe que ni siquiera el verso libre es libre, por ello establece su propio sistema métrico verbal en donde cuenta el tiempo en besos y pesa el silencio en toneladas. Nos muestra cómo con el dolor se pueden construir espacios, paredes y ventanas.
Graciela Guzmán le canta al que no está; habla en soledad del erotismo, de nostalgias, como en el poema “Conato de conversión”: “Eras el señor / a quien fielmente debía temer; / comí en tu carne / la pureza de mis pecados / saciamos nuestra sed / con el mar derramado / de nuestros cálices. / Fuimos comunión en tiempos de deseo”. Se trata de una escritora con fuerza, sin melindres, decidida. Y a cada paso lo palpamos como en los versos de “Mañana, pasado, dentro de un siglo, no puede ser que sea nunca”: “No / no me arrepiento de nada / ni siquiera de este culto a la oscuridad / porque me sé hija natural del dolor / fanática del llanto / que se detiene al morder la lengua / y correligionaria / de aquél que venera las sombras / -Señor bendito dulcificador de mi muerte- / Oh sí / algún día he de poder vomitar todo esto / Hacerlo sin la sospecha cotidiana / de que madre se aparecerá / de un momento a otro / preguntando / -¿no vas a cenar?-. En la siguiente cita recuerda y agradece a los poetas malditos -maestros y compañeros de letras-, aquéllos que buscan la oscuridad y el rechazo a lo establecido: “Homenaje a los malditos”: “Sólo hay que conocerlos. / Transitan por esta vida modelando las palabras; / son alquimistas del sentimiento, / tahúres hábiles de la emoción ajena; / son los mejores contorsionistas de su felicidad y dolor / y dicen no pretender -ja- / la retrocontaminación externa. / Como a muchos, / a mí también me engañan, / me lastiman, me divierten; / muero y renazco en su voz / hecha sensación, escultura, paisaje: / materia y espíritu en papel”. Esta idea se repite en el poema “Colección misantrópica”: “Provengo de techos donde las brujas pendían como murciélagos fermentando mis noches: tortura de inocencia sin héroes en pugna con maldades fantásticas”.
Aquí hay certeza de buena poesía, porque se percibe la influencia de los mejores poetas, entre ellos Elías Nandino, con quien sostuvo una amistosa relación epistolar (que quizá en un futuro la publique). También se respalda en la poesía de Enriqueta Ochoa, a quien admira y con la que comparte páginas en el libro Mujeres que besan y tiemblan, Antología mexicana de poesía erótica femenina. Otros que la han contagiado son Virginia Woolf., Cesare Pavese, Arthur Rimbaud, Marguerite Yourcenar, José Carlos Becerra, Homero Aridjis, Octavio Paz.
Húmedo desierto, un oximoron donde el desierto es soledad, y la humedad una alegoría erótica.
Graciela Guzmán, Húmedo desierto,
Universidad de Guanajuato,
Guanajuato, Gto. 2008
De venta en librerìas

Mesón de San Antonio
Planta Baja
Alonso No. 12, Centro
Guanajuato, Gto.
De lunes a viernes de 9:00 a 16:30 horas
www.extension.ugto.mx

Librería Porrúa
Alonso No. 12-A Centro
Guanajuato, Gto.

Librería EDUCAL Conaculta
Museo Regional Alhóndiga de Granaditas
Guanajuato, Gto.

Galería Jesús Gallardo
Pedro Moreno No. 202, Centro,
León, Gto.
Tel. (477) 714-14-00
www.leon.gob.mx/cultura

Librería Efraín Huerta FCE
Farallón No. 416, esq. Blvd. Campestre
León, Gto.
Tel. (477) 779-24-39

Librería Grupo Auctoris
Cuauhtémoc No. 1255-I Col. Jardín
San Luis Potosí, S.L.P.
Tel. (444) 816-26-25
grupo.auctoris@gmail.com

En las universidades son:
Librería Universitaria Gonzalo de Tapia, sj
Universidad Iberoamericana
Blvd. Jorge Vértiz Campero No. 1640,
Cañada de Alfaro,
León, Gto.
Tel. (477) 710-06-85
www.uia.leon.mx

Universidad Veracruzana
Hidalgo No. 9, Centro,
Xalapa, Ver.
Tels. (228) 818-13-88, 818-59-80

Universidad Autónoma de Aguascalientes
Av. Universidad No. 940, edificio 1 B,
3er. Piso, Ciudad Universitaria,
Aguascalientes, Ags.
Tel. (449) 910-74-54
www.uaa.mx

Universidad de Colima
Av. Universidad No. 333, Las Víboras,
Colima, Col.
Tel. (312) 313-84-84
www.ucol.mx