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Nació en Francisco I. Madero, Dgo. en 1964. El peor de los pecados, es su primer libro de cuentos.Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo Cultural “Armando Fuentes Aguirre” en los años 2000 y 2015 y el Premio Estatal de Periodismo de Coahuila, 2016 y 2017. Perteneció al taller literario de Saúl Rosales. Escribe cuento y ensayo. Es colaboradora regular de la revista Siglo Nuevo, suplemento del periódico El Siglo de Torreón. Su entrevista con Elena Poniatowska fue traducida al griego y publicada en la revista Koralli de Atenas. Ha publicado en las revistas: Estepa del Nazas, Acequias, Cultura de Veracruz, La Manzana y Confabulario (suplemento cutural del periódico El Universal). Y en los libros colectivos Enseñanza superior, Coral para Enriqueta Ochoa, Voces del desierto, Sinfonía a doce voces, Cien puertas de Torreón, Perfiles sobre José Revueltas, Camerata de Coahuila. Dos décadas de música y Horizontes de sol y polvo I; Panorama del cuento lagunero. Es médica egresada de la Facultad de Medicina de Torreón,UA de C. Correo electrónico: lopgan@yahoo.com

sábado, 16 de junio de 2018

LA GALLINA DEGOLLADA DE QUIROGA


Resultado de imagen para La gallina degollada Horacio Quiroga


 Luis Rutiaga prologuista del libro Cuentos de la selva dice sobre el autor que fue “El primer gran prosista de criollismo fue el uruguayo Horacio Quiroga, que, aunque nacido en Uruguay, es un adelantado de la literatura argentina y se le considera como maestro de narradores y uno de los cuentistas más destacado de la América Hispana.”
Uno de los textos más famosos de Quiroga es el “Decálogo para el perfecto cuentista” (publicado en1927) allí, da consejos sobre cómo escribir un cuento. Habla de dejarse llevar por el influjo de los grandes maestros, señalando la necesidad de humildad y la de tener plena consciencia de lo que es el oficio de escribir. Del decálogo destacaré tres tópicos: “Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.” El influjo de Poe es claro en Quiroga, ya que con frecuencia recurre al terror y a los ambientes sombríos en su obra. Otro punto dice: “Cree que el arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.” Esta parte es una alusión a la humildad. Y, cuando se refiere a la sencillez en el lenguaje: “Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: “Desde el río soplaba el viento frío”, no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes…”
         Horacio Quiroga tuvo una vida trágica, llena de muertes prematuras, como la de su padre que involuntariamente se disparó con una escopeta. El mismo autor mató, por accidente, a su mejor amigo. Finalmente, él se suicidó ante la impotencia de saber que padecía un cáncer terminal. Su obra expresa horror y sus personajes viven situaciones angustiantes; encontramos muchos elementos de la literatura fantástica y esto se puede observar en su cuento: “La gallina degollada”.
         “La gallina degollada” cuenta la historia del matrimonio de Mazzini y Berta que deseosos de agrandar su familia deciden tener un hijo: “¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?” A los catorce meses de casados nace un bebé hermoso y saludable que completa su felicidad. Pero, a los catorce meses éste se enferma, padeciendo una fiebre de origen desconocido. Acuden con el médico, pero no puede hacer nada y el niño queda con retraso mental profundo: “…la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre.”
 Berta se vuelve a embarazar dos veces más, la tercera dando a luz a unos gemelos, pero la historia se repite; tenían a sus cuatro pequeños idiotas que provocaban que la pareja se echaran la culpa entre ellos: “—¿Creo que no vas a decir que yo tenga la culpa, no? / —¡Ah, no! —se sonrió Berta, muy pálida— ¡pero yo tampoco, supongo!… ¡No faltaba más!… —murmuró. / —¿Qué no faltaba más? / —¡Qué si alguien tiene la culpa, no soy yo, entiéndelo bien! Eso es lo que te quería decir. Su marido la miró un momento, con brutal deseo de insultarla.” Y ya que las reconciliaciones eran inevitables; Berta vuelve a quedar embarazada; nace una hermosa niña, a la que cuidan con el temor de creer que tendrá el mismo destino que los otros engendros: “Vivieron dos años con la angustia a flor de alma, esperando siempre otro desastre. Nada sucedió; los padres pusieron en ella toda su complacencia, que la pequeña llevaba a los más extremos límites del mimo y la mala crianza”. Bertita creció y durante cuatro años tuvo una vida saludable. Pero, la catástrofe es ineludible y los personajes nunca lograran la felicidad, al contrario, cuando creen ser recompensados por tanto sufrimiento ocasionado por sus cuatro hijos idiotas, se descuidan y en un fatal desenlace los retrasados terminan con la vida de su hermana. imitando a la cocinera que degüella a la gallina para cocinarla y hacen lo mismo.
En la obra de Quiroga no existe la esperanza y todos los finales de desgracia.


sábado, 2 de junio de 2018

PANZA PARA PRESIDENTE

Resultado de imagen para consejos de don quijote y sancho panzaResultado de imagen para Encuesta de parametría da ventaja a AMLO
Si los candidatos a la presidencia de México siguieran las lecciones que don Quijote le da a Sancho Panza, cuando éste fue gobernador de la Ínsula Barataria, seguramente tendríamos un buen presidente. Pero, los consejeros de estos políticos toman la vía contraria a la que siguió Panza, quien gobernó sólo por diez días, pero que se tomó muy en serió su papel. Enseguida cito algunas de las lecciones que le da don Quijote al Sr. gobernador Sancho Panza.
1.   1.-“Primeramente, ¡oh, hijo!, has de temer a Dios; porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada.” No sabemos si los candidatos le temen a Dios o no, lo cierto es que no existe ninguno de ellos que se asuma como ateo. Incluso Andrés Manuel López Obrador se afilió a un partido cristiano. Antaño los simpatizantes de la izquierda eran atea.
2.   2.- “Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte, como la rana que quiso igualarse con el buey; que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura.” ¿Qué tanto se conocen a sí mismo los candidatos? ¿Les ganará la hinchazón del poder y adquirirán lujosas casas blancas, amarillas, rojas o azules?
3.  3.- “Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte”. Es importante mantener fresco el origen, pero tampoco hay que extraviar el buen juicio y llegar al extremo de ufanarse como Jaime Rodríguez “El Bronco” al decir en el debate: “Mi madre es analfabeta y es mi héroe”. No le dio vergüenza no haberle enseñado a leer y escribir a su mamá, ¿cómo podría mejorar la educación, alguien así?
4.  4.- “Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como por entre los sollozos e importunidades del pobre, cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, […] Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.” No faltan los apoyos económicos a los candidatos para solventar las dádivas a los pobres a cambio de su voto. El que llegue a la presidencia tendrá que pagar los favores del rico, porque los pobres seguirán sollozando. Así, la vara de la justicia será doblada y no por misericordia precisamente.
5.  5.- “Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.” Sí Andrés Manuel López Obrador está arriba en las encuestas está demás que pierda su tiempo tratando de ofender a Ricardo Anaya con eso de “Ricky Riquín Canallín”.
6.    5.-“Mira, Sancho, si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores; porque la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale”. Habla de la virtud en cuanto a hacer el bien; todos basan su discurso en ello; todos prometen que bajaran los índices delictivos y de violencia; erradicaran la corrupción y mejorarán la economía. ¿De qué manera pueden ser virtuosos sin estrategias viables?
7.   6.- “Si trujeres a tu mujer contigo (porque no es bien que los que asisten a gobiernos de mucho tiempo estén sin las propias), enséñala, doctrínala y desbástala de su natural rudeza, porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer rústica y tonta.” Hemos visto a todas las posibles Primeras Damas y no son rústicas ni tontas. Y ya no hay la posibilidad de un Primer Caballero quien le robaba cámara a la excandidata Zavala.
8.   7.-“Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida, con los ignorantes que presumen de agudos”. Esperemos que el próximo presidente de México, no haga gala de mucho encaje y que haya leídos más libros de los que ha escrito.Un presidente como Sancho Panza, cuando fue gobernador de la Ínsula Barataria, sería bueno para nuestro país. Pero, necesitaría a un Quijote de asesor, qué, siendo loco, era sabio cuando quería.

domingo, 20 de mayo de 2018

OJOS AZULES DE MORRISON


La novela Ojos azules de la escritora norteamericana Toni Morrison es la historia de tres familias los Bredlove, los Mac Teer y la de un hombre llamado Soaphead Church, entre otros personajes. En esta obra entramos en la intimidad de madres frustradas que se refugian en la Biblia, que regañan a los hijos porque comenten la imprudencia de enfermarse. Madres que le dan más cariño al gato que a sus niños; vemos la discriminación de “la gente de color” hacia “los negros”. Mujeres que tratan bien a sus patrones, pero no a su propia familia. Ojos azules es la vida de Pecola Bredlove, la niña negra a la que su padre violó dos veces y que en la segunda vez la dejó embarazada. Pecola sufre porque la han convencido de que es fea, por eso le pide al sanador Soaphead Church que la transforme y le vuelva los ojos azules como las niñas blancas o como las muñecas que se reciben de regalo en Navidad. Church es un pederasta cuya vida se entrelaza con la de Pecola a la que hace envenenar un perro prometiéndole  así, los ojos azules que tanto desea.
            La novela de Toni Morrison trata sobre racismo y describe cómo el odio de los demás termina volviéndose autodesprecio. También, en cierta forma, es la explicación del porqué una persona, que en esencia es buena, puede hacer actos de maldad y perversión. Morrison expone las razones de la conducta de cada uno de sus personajes. A pesar de que al principio de la novela se aclara que veremos los cómo y no los por qué, pero en los cómo se van integrando los por qué: Cholly, el papá de Pecola, por ejemplo, no conoce a sus padres y sólo sabe, por las palabras de la tía que lo adoptó, que su madre intentó dejarlo morir entre la chatarra. Su padre también lo abandono. Sufre humillaciones por parte de hombres blancos. Se trasforma en un paria que termina violando a su hija en una arranque de ternura alcoholizada. Pecola casi sólo recibe trato amable de unas prostitutas que llaman perros, a todos los hombres. “¿Cómo lo haces? Quiero decir, ¿cómo consigues que alguien te quiera?” pregunta la niña negra que en la escuela y en su vida cotidiana es tratada con brutalidad; su única salvación posible: la locura.
            La estructura de la novela de Morrison es muy compleja y me resultó difícil su lectura porque tiene juegos de palabras, como quitar espacios o al principio repetir tres veces el párrafo inicial, primero quitándole las mayúsculas y la puntuación y luego eliminando mayúsculas, puntuación y espacios entre las palabras. Todo ello para representar la locura en la que se encuentra Pecola, la protagonista. El inicio funciona como un aviso para al lector que se topará con las desgraciadas vidas de personajes sórdidos.
            El tiempo en el libro de Morrison es circular inicia con el monólogo desquiciado de Pecola y termina con otro monólogo de ella misma, pero este último en realidad es un dialogo de la protagonista que se disocia. El círculo se cierra porque presenta dos puntos de vista del mismo hecho con diferentes narradores. La autora divide la novela en cuatro partes que corresponden a las estaciones climatológicas, comenzando con el otoño, seguido del invierno, primavera y verano.
Morrison recurre a varios narradores: a una narradora omnisciente:  “Pecola está en algún rincón de aquella casita marrón a la que ella y su madre se trasladaron, en un extremo de la ciudad, donde una puede verla incluso ahora, de tarde en tarde.” También recurre a una narradora personaje que es Claudia, la niña hermana de Frieda e hija de los Mac Teer. Ojos azules trascurre en varias en ciudades de varios estados, entre ellos: Illinois, Ohio y Misisipi, en los Estados Unidos de los años cuarenta.
La obra de la escritora Toni Morrison, quien actualmente tiene 87 años, es una mirada desde su condición de escritora afroamericana, por ello plasma sus propias experiencias, de tal manera que no sólo hace una crítica social a la discriminación sino también hacia su propia raza y las pretensiones en que se cae debido a los cánones de belleza establecidos por una sociedad predominantemente blanca. El negro no reconoce su propia belleza racial; se tiene que parecer al blanco para poder ser aceptado y aceptarse a sí mismo.

sábado, 5 de mayo de 2018

VERROEN Y QUÉ BLANCA MÁS BONITA SOY



Resultado de imagen para Qué blanca más bonita soyDolf Verroen es un escritor holandés de literatura infantil; actualmente tiene noventa años. En su página web podemos deducir que se trata de un hombre divertido  que juega con sus pares de lentes, usándolos de todos los colores, dice que los necesitó desde los tres años y que creía que llevar anteojos era una cosa de tontos; ochenta y siete años después, un legado literario y múltiples premios le han hecho cambiar de opinión sobre esta característica física. Pero la característica más sobresaliente de la literatura de Verroen es que aunque escribe para niños su mensaje también va para los adultos. Por eso le llama a sus obras “literatura infantil para adultos”. Digamos que sus libros son como el nuevo cine infantil; se narran historias que llevan dobleces, de tal manera que un niño las ve de un modo y el adulto de otro, pero ambos las disfrutan, aprenden o sufren con ellas. Uno de los libros más sobresalientes de este escritor es Qué blanca más bonita soy, una novela  que retrata de manera convincente lo que fue la esclavitud en el siglo XIX.
Qué blanca más bonita soy se desarrolla en una finca en el campo en donde se siembra té que los esclavos recogen. El tema es, pues, el maltrato atávico hacia la raza negra. La esclavitud vista por una niña que es ajena a las manifestaciones del dolor causado por el rechazo y la cosificación de las personas. Es una historia contada por María, una niña que en su cumpleaños número doce recibe, entre sus regalos, un vestido, unos zapatos, una fusta y un esclavo llamado Koko.  A ella le parece muy natural que le regalen a un pequeño  esclavo de siete años, mientras sus tías lo consideran abominable pues lo propio sería regalarle una esclava, una mujer que pueda darle masajes. A María lo que más le preocupa es no tener pechos: “Cómo serán mis pechos. Quiero unos pechos como los de mamá” “Y sigo sin tener pechos” se queja, una y otra vez; más tarde quiere casarse con su primo Lukas, un hombre mayor que ella.
La narración se centra en describir (con un lenguaje sencillo) la vida de María y su familia europea. Familia blanca y rica que compra y vende esclavos según sus necesidades. Esclavos que desconocen que vienen de África. Ellos sólo saben que llegaron del mercado y que recibirán veinte azotes si intentan escapar. La mamá de María llora todo el tiempo porque su esposo se compró una negra  que es muy bonita, por eso ella la vuelve fea clavándole un tacón en la mejilla. Y en el sustrato de cada línea se va tramando la historia de Lukas con la esclava Ula con la que tiene un hijo “ni blanco ni negro” de eso se percata la niña casi decepcionada. Verroen hace un retrato muy convincente de la esclavitud en donde la crueldad permite que una mujer blanca pueda ahogar a un niño negro sólo porque éste llora: “El niño de mi esclava estaba también siempre berreando… Insoportable, yo le había dicho algo tres veces. Entonces mi paciencia se terminó. Lo cogí. Y lo mantuve un tiempo bajo el agua. Después, el silencio fue definitivo”.
En esta novela, aunque el autor no lo dice directamente, se puede inferir que se desarrolla a mediados del siglo XIX porque la comunicación se da a través del telégrafo y la trasportación es en carruajes; en el epílogo el autor dice que sucedió en Suriname. El libros se lee como prosa pero físicamente se ve como si se tratara de versos. Sin embargo, es únicamente una cuestión visual que (quizá) un autor de literatura infantil como Verroen lo utiliza pensando en hacer más fácil la lectura para los niños y el hecho de que a cada uno de los pasajes les ponga título hace más ligera y comprensible la historia. A pesar de que las escenas son terribles todo está escrito con una maliciosa dulzura. El manejo del tiempo en esta obra es lineal sin ninguna regresión. No hay forma de confundirse. Verroen utiliza la primera persona para contar su historia.

sábado, 21 de abril de 2018

SÓNGORO COSONGO O LA REDONDEZ


Resultado de imagen para Songoro CosongoNicolás Guillén (Camagüey, 1902 - La Habana, 1989) fue un poeta cubano representante de las Vanguardias. Él asumió el tema del mestizaje como un compromiso social, surgido, en parte, porque tenía un abuelo negro y uno blanco. Guillén es un mulato que escribe poesía mulata; habla de la unión de la raza española con la africana. Sóngoro cosongo es un poemario  (y también es una canción del salsero puertorriqueño Héctor Lavoe) las dos palabras son invenciones de Guillén y aunque etimológicamente no dicen nada, significan mucho al momento de exaltar las virtudes del mulato. También su valor se da desde la sonoridad y la redondez de la única vocal que contienen: la O. Hay que dibujar un círculo en los labios para decir sóngoro cosongo. Esta redondez se perpetúa en el contenido de los poemas y en su estructura, y a veces, el principio es el final: “¡Quirino/ con su tres!         /La bemba grande, la pasa dura, /sueltos los pies,/y una mulata que se derrite de sabrosura... /¡Quirino/ con su tres!
Según Carmen Galindo en su ensayo “Nicolás Guillén: vanguardia y compromiso social” las palabras “sóngoro cosongo son parte de las “invenciones lingüísticas que los formalistas rusos llaman lengua transracional” o lo que el mexicano Alfonso Reyes nombró como jitanjáforas; expresiones cuyo valor único es la sonoridad. Sin embargo, estas palabras se han vuelto, de alguna manera, emblemáticas para reconocer la condición de desventaja del negro o del mulato: “¡Eh, compañeros, aquí estamos!/ Bajo el sol/ nuestra piel sudorosa reflejará los rostros húmedos de los vencidos,/ y en la noche, mientras los astros ardan en la punta de nuestras llamas,/ nuestra risa madrugará sobre los ríos y los pájaros.” Pero igualmente está presente el orgullo de pertenecer a esta nueva raza arrojada por la conquista española y la trata de esclavos africanos: “Y las dos razas que en la Isla salen a flor de agua, distantes en lo que se ve, se tienden un garfio submarino, como esos puentes hondos que unen en secreto dos continentes. Por lo pronto, el espíritu de Cuba es mestizo. Y del espíritu hacia la piel nos vendrá el color definitivo. Algún día se dirá: «color cubano».”
Este poemario comienza con un prólogo que, según explica el autor, debe llamarse epílogo, pues lo escribió después del libro. Hace resaltar la aversión que tienen algunos hacía su obra y ello lo satisface: “No ignoro, desde luego, que estos versos les repugnan a muchas personas, porque ellos tratan asuntos de los negros del pueblo. No me importa. O mejor dicho: me alegra”. Describe, de manera muy sensorial, la  fortaleza física y la musicalidad que son dos características inherentes a la condición del mestizo cubano; establece la facilidad de estar en contacto con elementos naturales o sobrenaturales; no existe materia en el universo que no contenga vida, así se humanizan las cosas: “y sus casas nos miran con los ojos pávidos de las ventanas.”
Vemos al cubano en el fuego del sol quemándole la espalda, camina agachado sobre la tierra, ésa que les da y les quita la vida. Mientras que ellos  le arrancan la caña de azúcar. El mestizo también conoce el agua, Guillén asegura: “Sabemos dónde nacen las aguas,/y las amamos porque empujaron nuestras canoas bajo los cielos rojos.
La música está presente en todo el poemario; hay son, zumba, rumba y conga, acompañados por el canto negro. El canto redondo del “congo solongo del Songo”. De los quince poemas dee Sóngoro cosongo sólo el último (Pregón) no menciona directamente a la música. En Sóngoro Cosongo observamos retratos que cuentan anécdotas. Allí, el cubano que trabaja, canta, baila y también al que la muerte le llega en un puñal, como en “El velorio de papá Montero”: “¿Qué vas a hacer con la noche,/si ya vio podrás tomártela,   /ni qué vena te dará/la sangre que te hace falta,/si se te fue por el caño/ negro de la puñalada?”
Actualmente, lucir bronceado se pone de moda. Las blancas se rizan el pelo, se hacen trenzas, se pagan una bemba de colágeno y unas nalgas iguales a las que tanto han discriminado. La envidia del blanco hacia el negro se manifiesta desde hace tiempo y Guillén así lo percibía: “Y ahora que Europa se desnuda          /para tostar su carne al sol/y busca en Harlem y en La Habana/ jazz y son,/lucirse negro mientras aplaude el bulevar,/ y frente a la envidia de los blancos/hablar en negro de verdad. Songoro cosongo es poesía y es una postura política ante la forma en que viven y sienten los de “color cubano”.

martes, 27 de marzo de 2018

SER MUJER



Es difícil exponer temas que hablen de la equidad de género ya que existen muchos prejuicios que hacen que las propias mujeres eviten asumirse como feministas. Incluso hay a quienes les asusta el término porque consideran que se las pueden asociar al lesbianismo o que les podría afectar para tener una buena relación de pareja. De allí que muchas prefieran estar lejos de esta palabra. Sin embargo, vale la pena recordar el pensamiento de la escritora francesa Simone de Beauvoir que aseguraba que: “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal.”
El feminismo es un movimiento que lucha por la libertad de la mujer. Existen muchos tipos de feminismo, desde los más radicales que fomentan el desprecio hacia el hombre hasta el feminismo incluyente que reconoce lo mucho que puede afectar el patriarcado a ambos sexos. Además, el machismo le ha negado al hombre, entre muchas otras, las expresiones de ternura, endureciéndolo a tal grado que muchos han suprimido parte de su naturaleza como el simple hecho de llorar. Respecto a ello de Beauvoir expresa: “El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacía cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir.”
¿Qué es ser mujer? Muchas de las expresiones actuales dirigidas hacia la mujer son conceptos que se han venido utilizando de manera inconsciente a través de los siglos. Nos parece natural escuchar expresiones despectivas para definir a la mujer: “mala para manejar”, “chismosa”, “calladita te ves más bonita”, “andas en tus días”, “quedada”, “mal cogida”, “todas son putas (menos mi mamá y mi hermana)”, “¡sírvele a tu hermano!”, “cuiden a sus gallinas porque mi gallo anda suelto”, “me cela porque me quiere”... Podemos mencionar un sinfín de frases que todos usamos, sin darnos cuenta de la discriminación en la que incurrimos. Incluso las peores ofensas hacía al hombre es cuando le adjudican un rasgo femenino: “No seas nena”, “los hombres no lloran”, por ejemplo.
         Actualmente, aún es difícil lograr la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. A pesar de que a principios del siglo pasado las guerras mundiales obligaron a que las mujeres que trabajaban sólo en el ámbito privado pasaron a hacerlo al ámbito público; posteriormente en los años cincuenta el surgimiento del movimiento sufragista logró que la mujer obtuviera el derecho a ser ciudadana y así poder votar; después todas estas luchas se han continuado para exigir el dominio sobre su cuerpo con el uso de pastillas anticonceptivas, el derecho a decidir sobre su sexualidad y maternidad.
         Desgraciadamente los movimientos a favor de la mujer no han impedido que la violencia en su contra sea detenida, paradójicamente al enfrentar cambios de paradigmas crece la frustración en muchos hombres y se ha acrecentado la violencia. Por ello la mayoría de los feminicidios vienen de parte de las parejas sexuales.
         Existe ignorancia al valorar los tipos de violencia hacía la mujer que puede ser de palabra, acto u omisión. Así encontramos que una palabra que tiene el poder de construir también puede destruir; nuestro lenguaje cotidiano está lleno  conceptos denigrantes hacía la mujer e incluso frases que queriendo halagar  ofenden, como llamarnos “damitas” (así, en diminutivo porque somos pequeñas) “reinas del hogar”, “sexo débil”… resultan ser ofensivas porque limitan e intentan definir a la mujer por una característica.
         El día que dejemos de tener miedo a la libertad del otro lograremos una sociedad más justa.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Entrevista


Agradezco a la maestra Nadia Contreras y a sus alumnas: Luisa Fernanda Seceñas y Bertha Denisse Muñoz, por la entrevista que me hicieron.
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