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Angélica López Gándara (Francisco I. Madero, Dgo. 1964) Se tituló de médico en la UAC. Perteneció al taller literario de Saúl Rosales. Escribe cuento y ensayo. Colabora regularmente en la revista Siglo Nuevo, suplemento del periódico El Siglo de Torreón en donde también se ha desempeñado como editorialista. Ha publicado en las revistas: Estepa del Nazas, Acequias, Cultura de Veracruz, La Manzana, Intermezzo y Edukt, además en los libros colectivos Enseñanza superior, Coral para Enriqueta Ochoa, Voces del desierto, Sinfonía a doce voces y Cien puertas de Torreón. Coconductora del programa “Las letras al aire” de radio Torreón. Obtuvo el Premio Estatal de Periodismo Cultural “Armando Fuentes Aguirre” en el año 2000. El peor de los pecados es su primer libro de cuentos.
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sábado, 17 de enero de 2015

LOS CUENTOS PROHIBIDOS DE AFANÁSIEV


El libro Cuentos prohibidos rusos, de Alexandr N. Afanásiev (Rusia, 1826-1871) es una colección de relatos cortos que el autor recogió de anécdotas surgidas de la clase media y baja de la Rusia del siglo XIX. A Afanásiev se le conoce también como el “Grimm ruso”, aunque el contenido del libro del que hablaré hoy no se parece a los textos de los hermanos Grimm, pero el resto de su obra sí tiene muchas semejanzas. Sólo un ejemplo: cuándo uno lee el cuento “Basilisa la hermosa” encuentra rasgos de “Blanca nieves” y de “La Cenicienta” con todo y madrasta, hermanastras y príncipe, pero allí la magia la da una muñeca.
Los Cuentos prohibidos rusos fueron escritos entre los años 1855 y 1865, son relatos cómicos, pornográficos y anticlericales, por estos motivos la obra fue censurada en la Rusia zarista; el primer ejemplar se publicó en Ginebra, Suiza, en 1872, un año después de la muerte del autor. “El cuerpo base de la colección de Afanásiev está constituido por cuentos de contenido grosero, erótico”, declara el prologuista Boris Andréievich Uspenski. “Los rusos a menudo hablan de depravación, de vicios, de indecencias… Cuentan todo tipo de relatos obscenos, y al que dice las palabrotas más groseras y hace las burlas más fuera de tono, acompañándolas con gestos groseros del cuerpo, lo consideran el mejor y el más alegre compañero del grupo”, agrega Uspenski citando al viajero alemán Adam Olearius.
En general, se piensa que la literatura pornográfica no trascenderá a su tiempo, pero tenemos como muestra al escritor francés Marqués de Sade (1740-1814) al que muchos llaman escritor erótico, pero hay que hacer la diferencia entre la literatura erótica y la pornográfica. Cuando las relaciones sexuales son descritas con un lenguaje poético, culto y el sexo es implicito, eso es erotismo, pero si la acción sexual es explicita y se mezclan las palabras obscenas, la escatología (me refiero al significado de escatología no en el sentido del destino final de la humanidad, sino en el que abarca la materia y las exhalaciones del final del intestino grueso) y también si el nombre de los genitales no es anatómico o poético sino comparativo con cualquier objeto que se le parezca, eso es franca pornografía. Este es el caso de Cuentos prohibidos rusos, que a diferencia de los relatos de Sade, los del ruso son bastante cómicos. En estas historias no hay límites en las actividades sexuales ya que pueden ser incestuosas o de sodomía o con y entre animales humanizados (prosopopeya): “En el bosque vivía una zorra, más puta que las gallinas. Se iba con todos, fueran osos o lobos. Encuentra al gato y empieza hablar. La zorra dice: Gatofei Ivánovich, tú eres soltero y yo no tengo marido, llévame contigo…” Esto es la representación de la rebelión de la buena conducta; un verdadero grito en el cielo, un válgame Dios. Sin embargo, ya que son cómicos no queda más remedio que la risa, Aunque el tercio último del libro puede cansar porque se vuelven tediosas las historias que tienen una misma estructura y que además, cambiando solamente los personajes, presentan versiones repetidas de las mismas.
Es curioso, en el período que le siguió a la Rusia zarista, con Lenin al mando, se comenzó a condenar a quienes elogiaran el clero. Pero en la época de los zares era prohibido hablar mal de los popes (sacerdotes de la iglesia cristiana ortodoxa) y en este libro los hay degenerados sexuales, corruptos y avariciosos: “Ya se sabe que los popes son por naturaleza codiciosos de los bienes ajenos y nada los hace más felices que echar una buena cagada en la hospitalidad de los demás”. Describe, Afanásiev.
En la edición que leí de editorial A puerta cerrada, (Madrid, 2002) traducida por José V. Garrote, queda claro que el traductor es español pues parte de las palabras obscenas son en el argot de este país, sin embargo respeta otros vocablos como galushki: torta; kóklushka: mujer ucraniana; kokol: hombre ucraniano; matushka: madrecita; bátiushka: padrecito; mijik: campesino; shchi: sopa de col, entre otras. Al final del libro se incluye un glosario de términos.

Es muy atractivo asomarse a la moralidad y sentido del humor de los rusos del siglo XIX y poder comprobar que no somos muy diferentes en estos tópicos. Aunque, ellos con frío y nosotros con calor.

sábado, 3 de enero de 2015

CRÓNICA CHABOCHI

Fotografía cortesía del Lic. Francisco Salcido
Del tiempo más disfrutable de mi vida está cuando me convierto en copiloto de viajes en coche. Me dejo llevar a algún lugar, mientras observo las montañas, la sierra, el bosque o el desierto, según sea el destino a cumplir. Voy, carretera al frente, viendo los mosquitos kamikaze suicidarse en el parabrisas; voy alucinando con un asfalto que se evapora y haciendo figuras de nubes. Me acerco a la niña que fui y veo todo con novedad.
Una tarde fría de domingo, mi esposo y yo, nos enfilamos por la carretera que va a la ciudad de Chihuahua. Él iba a un congreso médico y yo lo acompañaba. El fluir de mi pensamiento se quedaba en los grandes llanos que recorríamos sobre una autopista llena de baches. Después de casi cuatro horas y seis casetas de cobro, llegamos de noche a la ciudad donde fue fusilado el independentista Miguel Hidalgo. Y, como no sabíamos dónde quedaba el hotel Soberano, mi esposo puso a funcionar el GPS de su teléfono celular. Entonces yo, divertida, oía la voz de una española ordenando: “Dirígete al suroeste” y el dueño del GPS respondía con la misma entonación: “Joder, ¿y hacía dónde queda el suroeste?”. Otras, la española daba el aviso: “Gira a la derecha” a lo que se le contestaba: “¡Qué está cerrao por reparaciones, gilipollas!”. Así, entre ostias y jolines, pronto llegamos al hotel.  
La mañana siguiente, previo desayuno, sentada en el lobby del hotel esperaba el camión que nos llevaría, a mí y a los acompañantes que provenían de todo el país, a conocer la ciudad. Leía el periódico. Un señor se acercó y amablemente me pidió la sección local. En seguida él les mostró, a dos jóvenes que lo acompañaban, las imágenes en el periódico de Barrancas del cobre y otros atractivos turísticos. “¡Miren quedó muy bien el anuncio!”, les dijo. Me preguntó si yo venía con los del congreso médico; asentí. Me comentó que él lo iba a inaugurar pues era el Secretario de Turismo de Chihuahua e iba representando al Gobernador. Le pregunté sobre cómo hacía el gobierno para integrar a los indígenas a la vida política y social del estado. Me respondió que los tarahumaras eran muy diferentes a los chabochis (nombre que ellos dan a quienes no pertenecen a su etnia): “No se preocupan por lo que van a comer mañana, sólo les interesa el día de hoy. Tienen una concepción diferente de la vida. Dicen: ‘¿Para qué tengo frío si no tengo cobija?´. Son muy fuertes, algunos son maratonistas de 100 km., hay campeones, hombres y mujeres, que corren con su vestimenta típica y sus huaraches. Hay una anécdota chistosa que cuenta que por un camino iba un rarámuri (o tarahumara) al que le dio alcance una camioneta, sus tripulantes le ofrecieron llevarlo a su destino pero él se negó, diciendo: ‘No, porque llevo apuro’. Y es que en verdad él llegaría más pronto, tomando atajos. El gobierno les ofrece educación, por ejemplo, en la Universidad Tecnológica de la Tarahumara el 50 por ciento de los estudiantes son indígenas; se les dan facilidades de transporte y albergue”.
Le cuestioné sobre los problemas de alfabetización, me dijo que sólo un 4 % de la población de Chihuahua, era analfabeta. También agregó: “En nuestro estado, trabajamos con tres importantes grupos sociales que tienen sus propios idiomas, usos y costumbres: Los menonitas, los mormones y los tarahumaras”.
¿Qué tan frecuente es el mestizaje entre tarahumaras y chabochis?, pregunté: “Sí, si se da. No es raro ver tarahumaras con rasgos diferentes a los de su etnia y al preguntarles el porqué, contestan: ´pasó geniero´ y es que los ingenieros que construyen los caminos a veces se relacionan con sus mujeres y así también se da el mestizaje.” Me platicó que Chihuahua tiene el récord Guinnes en producción de manzana, sobre la diversidad de su agricultura y ganadería y la gran inversión industrial actual que tienen. Luego, el Lic. Francisco Salcido Lozoya, Director de Turismo de Chihuahua y yo, nos despedimos.

 El miércoles  emprendimos el regreso a Torreón por la carretera vendedora de miel, piñones, nueces y baches... Mi cabeza quedó llena de historia, rodeo, baile country, Orquesta Sinfónica de la UACH y también, llena de ganas de que mi ciudad fuera limpia y con automovilistas amables.

sábado, 20 de diciembre de 2014

LA CAMERATA DE COAHUILA, 20 AÑOS DESPUÉS


El 1 de enero de 1994, México comenzaba a dar fuertes muestras de descomposición social y el levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) era una muestra de ello. Además, en marzo los mexicanos nos estremecimos con el asesinato del candidato a la presidencia de la republica del PRI: Luis Donaldo Colosio. En ese mismo año la Camerata de Coahuila surgió como una prueba de que aún en tiempos difíciles el arte se abre paso para contradecir la barbarie. De manera que ni el posicionamiento del narcotráfico como poder ni la inseguridad ni la impunidad, en estas dos décadas, han detenido la evolución de la organización artística más importante de Coahuila.
Durante más de 20 años la Camerata ha sido la columna de la que se han desprendido otras organizaciones musicales que, de alguna u otra manera, se alimentan entre sí. Los conciertos de esta orquesta son parte de la vida de muchos laguneros. Sin duda la cultura de la música clásica en la región ha ido en aumento, y hoy en día, el público es más educado y conocedor.
No sabemos cuánto logra el arte mejorar una sociedad; no lo podemos cuantificar. Pero sin duda quienes acudimos a escuchar esta orquesta no concebimos la vida cultural de nuestra ciudad sin los viernes de concierto. Hemos sido testigos del crecimiento de la Camerata de Coahuila, sabemos el gran trabajo que su patronato y su director, el maestro Ramón Shade, han hecho. Reconocemos el esfuerzo que se ha necesitado para lograr mantenerla como una orquesta de gran calidad interpretativa, que representa muy bien, no sólo nuestra región sino el país.  
Por lo anterior, me dio mucho gusto que el escritor Saúl Rosales, convocado por el maestro Ramón Shade, me haya invitado a colaborar en la realización del libro conmemorativo del 20 aniversario de la Camerata de Coahuila, junto con Mussy Urow, Cristina Matouk, María Estela Morales, Rosa Gámez y Antonio Méndez Vigatá, nosotros realizamos la parte escrita de un libro que pronto saldrá publicado. Yo fui la encargada de recoger los testimonios de algunos de los solistas que han compartido su arte con la orquesta. En seguida cito parte de las palabras de destacados músicos, que han sido ayudado al desarrollo de la Camerata: El tenor Ramón Vargas, el pianista Jorge Federico Osorio, el compositor y director Manuel de Elías, así como el cellista Carlos Prieto.
“La Camerata se ha distinguido, desde sus inicios, primordialmente por su calidad, entusiasmo y entrega. Sin duda, la labor de esta orquesta ha contribuido de manera importante al enriquecimiento de la vida cultural de nuestro país.” Jorge Federico Osorio (pianista).
Es un privilegio tener una agrupación de esta categoría que representa, con mucha dignidad, lo que en México se puede lograr con inteligencia, empeño y talento.” Ramón Vargas (tenor).
“La Camerata de Coahuila, se ha constituido como una verdadera familia artística compuesta por músicos de alto nivel profesional, en donde existe el reconocimiento y la solidaridad entre todos sus elementos. Ello ha conformado una base de una gran solidez para su existencia.” Manuel de Elías (compositor y director“.
“En ocasión del vigésimo aniversario de la Camerata de Coahuila, envío mi más cordial felicitación a su director, mi admirado amigo Ramón Shade, y a cada uno de sus integrantes, por la extraordinaria labor que han llevado a cabo a lo largo de todos estos años. He tenido la alegría de tocar en numerosas ocasiones con la Camerata de Coahuila y de comprobar su excelente nivel, fruto del intenso trabajo que en todos los niveles han realizado su director Ramón Shade, músicos, empleados y patronato. La Camerata de Coahuila ha sabido sortear dificultades de muy diversos tipos a lo largo de su historia y se ha convertido en una orquesta ejemplar.” Carlos Prieto (cellista).

El libro que festeja los 20 años de la Camerata de Coahuila, pronto saldrá publicado y esperamos sea un digno homenaje para nuestra orquesta.

sábado, 6 de diciembre de 2014

LA DICTADURA DE ESTRADA


En agosto de 1990 se realizó el “Encuentro Vuelta: La experiencia de la libertad”. En esa ocasión se reunieron 40 intelectuales de todo el mundo; vinieron a México a discutir la problemática mundial en temas políticos, económicos, religiosos… Los debates fueron televisados por Televisa y fue allí cuando Mario Vargas Llosa bautizó al régimen priista cómo “la dictadura perfecta”, aludiendo al hecho de que, durante décadas, México había sido gobernado por un partido absolutista que sólo cambiaba la persona en la figura del presidente, lo que significaba que México vivía: “el mismo infierno con diferente diablo”. Aquélla vez lo dicho por el premio Nobel causó mucho revuelo, tanto, que se hablaba de la posibilidad de que Carlos Salinas, entonces presidente de México, le aplicara el artículo 33 constitucional, que se refiere al derecho del presidente de expulsar a cualquier extranjero que se inmiscuya en asuntos políticos del país.
            Veinticuatro años después, la frase de Vargas Llosa se estrena como película. La dictadura perfecta de Luis Estrada es una sátira política que, a partir de una idea salida de los foros de Televisa, exhibe a la televisora como uno de los principales operadores de la corrupción mexicana, que manipula a la población, a tal grado, que es capaz de decidir quién debe vivir en Los Pinos. El filme ha tenido mucho éxito, en parte esto se debe a que se estrenó veinte días después de la desaparición de 43 jóvenes estudiantes normalista de Ayotzinapa, Guerrero; un momento doloroso e indignante que ha sacudido a la sociedad mexicana y que ha desnudado, una vez más, la infiltración de la delincuencia en los círculos del gobierno.
            En La dictadura perfecta las acciones de los personajes están sustentadas, en parte, en los prejuicios e información que el espectador tiene, más que en el argumento del escritor. Alguien que no esté familiarizado con nuestra historia reciente verá una trama disparatada y grotesca. Desde luego, se trata de una parodia y lo grotesco forma parte de su naturaleza, pero, en este caso, la historia no se cuenta sola.
Esta película hace collages de personajes de la vida noticiosa y política del país. Allí se unen las dos televisoras principales del país en un logo que incluye los colores de ambas y toman algunos rasgos de sus principales periodistas. Saúl Lisazo en el papel de Javier Pérez Harris, conductor del noticiero principal, representa a Javier de la Torre y a Joaquín López-Doriga, aunque los ademanes y frases son de López-Dóriga. En el caso del Sergio Mayer, caracteriza al presidente Enrique Peña Nieto, pero casi todas sus palabras son de Vicente Fox. Damián Alcázar interpreta a Carmelo Vargas, un gobernador corrupto y asesino que trae a la memoria a René Bejarano recibiendo dinero, al gober precioso en su lascivia, a Humberto Moreira por el endeudamiento de un estado. Poncho Herrera en el papel de reportero caricaturiza a Carlos Loret y Joaquín Cosío representa a la izquierda en un personaje al que llaman “El Mesías” (en alusión a López Obrador), un hombre con ideales pero no con principio, ya que compra información obtenida de manera inmoral para atacar a sus enemigos.
Vemos mezcolanzas de historias como el caso Paulette, Florence Cassez; de narcotraficantes, políticos y periodistas que se desdibujan en la historia. No obstante es franco el ataque a Televisa, por eso sorprende que Estrada haya solicitado apoyo económico a esta empresa para su film; o se trata de un acto de cinismo o no estaba completamente consciente del sentido de su película. Raro también que al inicio le ofrecieron el apoyo y después se lo negaran. Seguramente leyeron el guion.

Este tipo de películas deberían ser más para llorar que para reír. El único consuelo que deja es que en un país bajo dictadura, no sólo no exhibiría sino que a nadie se le hubiera ocurrido filmarla.

domingo, 23 de noviembre de 2014

UN SIGLO REVUELTIANO

El siguiente texto es un fragmento de un ensayo que el maestro Jaime Muñoz, me invitó a escribir con el motivo del centenario del natalicio del escritor durangueño José Revueltas:
1914, fue el año en que comenzó la Primera Guerra Mundial y el mismo que dio a luz a grandes escritores. En México fueron cuatro: Octavio Paz, poeta y ensayista (Cd. de México, 1914-19980p Premio Nobel de Literatura, 1990); Efraín Huerta, poeta (Silao, Gto. 1914 - Cd. de México, 1982); María del Carmen Millán, narradora (Teziutlán, Puebla, 1914 - Cd. de México, 1982. Millán, fue la primera mujer que se integró, como miembro de número, a la Academia Mexicana de la Lengua) y, José Revueltas (Durango, 1914- Cd. de México, 1976).
José Revueltas, llevaba en el apellido y en su cumpleaños (20 de noviembre) la rebeldía como destino; fue cubierto por el polvo resultado del estallido de la Revolución Mexicana y de la Primera Guerra Mundial. Provenía de una familia de artistas. Recordemos a sus hermanos: Silvestre, músico; Fermín, pintor estridentista y Rosaura, actriz, bailarina y escritora. Pareciera que los Revueltas hubieran sido moldeados por una sensibilidad creadora. 
            La vida y obra de José Revueltas, está muy bien sintetizada en el libro de ensayos de Carlos Monsiváis: Escribir, por ejemplo. Allí, el autor le dedica un capítulo titulado: “José Revueltas: Crónica de una vida militante”. Leyendo esa crónica no quedan dudas sobre los rasgos más sobresalientes de la personalidad de este duranguense. Por ejemplo, que fue un comunista e idealista inquebrantable, aunque le decepcionaron Stalin y otros del Partido Comunista Mexicano, por lo que fue expulsado de éste. También, deja clao que siempre fue perseguido por el Gobierno y que fue la causa de que, en cuatro ocasiones, su domicilio particular haya sido la cárcel: La primera, a los 16 años, vivió durante seis meses en la Correccional de Menores del DF, acusado de rebelión, sedición y motín; dos veces estuvo en las Islas Marías: una estancia de cuatro meses en 1932 y otra de diez meses, de mayo del 1934 a febrero de 1935. Y la última aprehensión, cuando fue acusado de ser el ideólogo del movimiento estudiantil del 68, esta vez permaneció dos años y medio en, irónicamente, el llamado “Palacio de Lecumberri”, una de las cárceles más brutales de México, ahora convertida en Archivo General de la Nación. (Aunque popularmente la falsedad de la palabra “palacio” se cubrió agregándole el adjetivo negro: “El Palacio Negro de Lecumberri”.) Es, en éste último encarcelamiento cuando escribió El Apando, novela que fue llevada al cine, en 1975, por Felipe Cazals.
            El hecho de que José Revueltas haya sido un novelista, ensayista, cuentista, pensador, periodista, dramaturgo, comunista, perseguido y preso, es el común denominador en sus biografías y libros. Pero también tenía buen sentido del humor, para ilustrarlo podemos citar la carta (presentada en Escribir, por ejemplo de Carlos Monsiváis) que el duranguense le envía al jefe de policía Luis Cueto Ramírez, después de ser liberado de la cárcel. La cito:

"Muy Señor Mío:
Sé que se me busca acusándome de subversión. Como están las cosas, mi vida, en peligro, no vale nada y bien puedo considerarme un sentenciado a muerte. En tal condición, y como reza la costumbre, tengo derecho a un último favor, que no se le niega a nadie y ahora lo ejerzo. Señor jefe de la policía: este condenado a muerte le pide, en uso de las prerrogativas de su inminente desaparición, y con la certeza de que su deseo será complacido, que vaya usted y muy respetuosamente chingue a su madre. 
Atentamente: José Revueltas"

Es en esa “mentada de madre” al final de la carta, es donde Revueltas hace un juego humorístico e inevitablemente se piensa en la risa como parte de la ironía de una vida llena de calamidades. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

LA COMEZÓN DE SOR JUANA

Claro honor de las mujeres/ de los hombres docto ultraje/ que probáis que no es el sexo/de la inteligencia parte”

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (12 de noviembre, Nepantla Edo. de México, 17 de abril, 1651- Cd. De México, 1695) cambió su nombre al convertirse en monja a los dieciséis años por el de sor Juana Inés de la Cruz. A su muerte se agregaron otros sobrenombres como: “Décima Musa”, “Fénix de América”, “La primera feminista de América” en 1974, y desde hace algunos años le llaman: “La peor de todas”. Éste último se debe a que sor Juana firmó en el libro del claustro de san Jerónimo: “Yo, la peor del mundo” que fue cambiado por “La peor de todas”.
     Sor Juana deslumbra a más de tres siglos de su muerte. Muerte que se dio cuando apenas ella tenía 44 años de edad, al contagiarse de tifus exantemático mientras cuidaba a sus compañeras jerónimas de una epidemia. El tifus se trasmite a través de las heces del piojo. De lo que se deduce que sor Juan fue víctima de la costumbre, de ese tiempo, de no bañarse. El tifus exantemático se evita con el baño; la comezón o prurito que se produce por la irritación de los deshechos del piojo en la piel hacen que el rascado permita el paso de la bacteria al torrente sanguíneo. Por eso sabemos que La Décima Musa falleció con fiebre, dolores articulares, náuseas y vómitos: de tifus, que ahora se cura con tetraciclinas u otros antibióticos.  
     Sor Juana al ser una mujer ilustrada no era aceptado por las autoridades de la iglesia católica, por lo que tuvo varios enfrentamientos. Ello está documentado en La carta atenagórica, Respuesta a sor Filotea y una carta descubierta apenas en 1981 por el sacerdote Aureliano Tapia Méndez, quien encontró el texto en la biblioteca del Seminario Arquidiocesano de Monterrey, N.L. La carta es un reclamo que hace sor Juana al padre Antonio Núñez, de la compañía de Jesús. Le pide, con una retórica elegante, que la deje en paz, que ya no la mortifique por escribir versos. (El libro Sor Juana Inés de la Cruz. Obras Completas de Editorial Porrúa en su última edición no incluye la carta al padre Núñez) En esta epístola se confirma el ingenio que esta monja poseía para defenderse de sus enemigos. La escritora avienta palabras filosas con las que azuza a su contrincante; maniobra con inteligencia las cualidades del adversario para cubrirse y atacar. Escribe: “¿Las letras estorban, sino que antes ayudan a la salvación? ¿no se salvó San Agustín, San Ambrosio, y todos los demás Santos Doctores? Y Vuestra Reverencia, cargando tantas letras ¿no piensa salvarse?”. Es extraordinario comprobar cómo la escritora utiliza el arma del otro como escudo y espada. Sor Juana está lejos de la retórica bravucona, sin embargo, causó gran turbulencia en las conciencias de sus contemporáneos. Conocedora, se vale de la historia para explicar su condición de monja ilustrada: “Y si responde que en los hombres milita otra razón digo: ¿No estudio Santa Catalina, Santa Gertrudis, mi Madre Santa Paula sin estorbarle su alta contemplación ni a la fatiga de sus fundaciones el saber hasta griego? ¿El aprender hebreo? [...] Pues ¿por qué en mí es malo lo que en todas fue bueno? ¿sólo a mí me estorban los libros para salvarme?”. Le criticaban hasta la forma de escribir: “dicen que parece letra de hombre, y que no era decente, con que me obligaron a malearla adrede, y de esto toda esta comunidad es testigo”.
    Sor Juana se dice a sí misma dócil, pero leyéndola es posible darse cuenta que, si bien trato de tener una vida atada a la práctica religiosa, no fue así en su práctica literaria, pues fue muy rebelde. Igualmente se puede apreciar que sor Juana renunciaba a la opinión violenta y que ahogaba el grito del enojo con la palabra queda pero intensa y efectiva.

domingo, 26 de octubre de 2014

DE LA VIDA MISMA

Hace dieciséis años conocí al licenciado Miguel Ángel Ruelas Talamantes. En ese tiempo, él era gerente general de El Siglo de Torreón y a mí me había dado por escribir y por enviarle mis textos. Así, sin conocerlo. Le llevaba artículos que no lograban publicarse, hasta el día que escribí uno que titulé “Una ama de casa y el futbol”, mismo que, ahora que lo leo, me parece que tiene fallas pero que es gracioso. Creo que esto último fue lo que le gustó.
Fue en diciembre de 1998 cuando recibí la llamada del licenciado Ruelas para decirme que iba a publicar mi texto “Una ama de casa…” en la sección de deportes. Recuerdo que mis hijos tenían nueve y cinco años y estaban muy divertidos, porque al colgar el teléfono me puse a gritar y saltar. Al fin aparecería una publicación mía en el periódico. Después él nos invitó, a mi esposo y a mí, a conocer las instalaciones de El Siglo. Durante estos años varias veces coincidimos en reuniones convocadas por el periódico y muchas veces lo llamé por teléfono para pedirle algún consejo sobre mi desempeño en esto de publicar. Siempre, siempre lo encontré dispuesto a ayudarme, pero sobre todo, veía la intención de trasmitirme su optimismo. “Tenga paciencia, todo encuentra su camino”, me decía.      
            El licenciado Miguel Ángel Ruelas, fue una persona muy importante para mí; él fue el puente que me permitió llegar a muchas personas a las que les tengo admiración y cariño. Una de ellas es Dña. Olga de Juambelz y Horcasitas Presidenta del Consejo de El Siglo de Torreón. Él nos presentó. Aquella vez me explicaba que doña Olga tenía un proyecto en el que yo podía participar. De esa manera comencé a publicar en la revista que nació con el nombre de Nosotros dos y que después cambio a Siglo Nuevo; desde su fundación hasta hora no he dejado de escribir en estas páginas.
            Él escribía una columna diaria que tituló “Un minuto de deporte” y  una dominical que se llamaba “De la vida misma”, en especial, nunca me perdí la segunda. En los últimos años yo le seguía los pasos a través de sus colaboraciones. Allí veía cuando se sentía enfermo o decepcionado de la gente y me enteraba se la nostalgia que sentía por su tierra natal (Miguel Auza, Zac.). Llegué alegrarme por su confesión de que él hablaba con las plantas, por lo que su esposa lo alentaba, en broma, a pertenecer a un club de jardinería. También, al leerlo, percibía lo orgulloso que estaba de su trabajo como reportero desde Europa y de las incontables entrevistas a tantas personalidades como Anthony Quinn, Clark Gable, Charlton Heston, John Wayne y Ann Margaret… No obstante, de todos sus últimas colaboraciones sobresalían las palabras felices que hablaban de sus nietos, en especial, recuerdo las sorpresas que le daba una inteligente nietecita. Varias veces leí sobre la idea de hacer un libro que recopilara lo mejor sus aportaciones periodísticas. 
Con tristeza, el 6 de agosto de este año, supe que el licenciado Miguel Ángel Ruelas se había ido para siempre, seguramente, a un mejor lugar. En mi fantasía me despedí de él y le di las gracias por haber sido la primera persona que me leyó y que confió en que podía escribir bien. Cabe decir que al principio yo escribía cuidando que nadie, cercano a mí, me leyera. Sentía como si estuviera haciendo algo indebido. Sin embargo, sabía que, de alguna u otra forma, las ideas y las palabras cambian su personalidad al ser publicadas, por eso acudí al autor de la columna “De la vida misma”. Sólo espero que la confianza que me tuvo no haya sido defraudada. Imagino la tristeza de su esposa, sus hijos y sus nietos. Aunque seguramente se sentirán afortunados de haber sido compañeros en este sueño (que es la vida) de un hombre tan noble, al que siempre recordaré con cariño y gratitud.